Páginas en blanco

Brindo por todas aquellas historias que nunca escribimos por miedo a querernos.
Brindo por los eternos bailes que danzamos sin mirarnos a los ojos, sin contarnos las caricias.
Brindo por las canciones que escuchamos sin pensar en nadie, a pesar de que cantaban nuestra historia.
Brindo por los silencios que decían tanto y por las palabras vacías que callaban a gritos.
Brindo por todas aquellas veces que quisimos follarnos y sólo nos miramos tristes.

Brindo por ti y por mí,
por todo lo que fuimos,
por lo que dejamos de ser.
Por los defectos y virtudes,
por las catástrofes y precipicios, los nuestros,
y por las segundas oportunidades.

Brindo por escribir nuevas historias sin miedo a perdernos.
Brindo por bailar mirándonos a los ojos, contando cada imperfección de nuestra piel.
Brindo por cantar esas canciones que cuentan nuestra historia, gritarlas, dejarnos la voz toda la noche.
Brindo por los silencios que cuentan cuentos y palabras que susurran te quieres.
Brindo por el sexo sincero de gritos ahogados, de pieles eternas y labios prohibidos.

De historias reescritas está hecha la vida.
De cuentos de hadas de finales inacabados, imprecisos, imperfectos.
Ya no queda nada de nuestra historia.
Ya no queda nada de los finales.
Y no nos hacen falta.
Porque aún nos quedan los principios, los inicios, las segundas partes.
Esa historia de páginas en blanco aún por escribir.

Precipicios

Acaba conmigo,
cierra los ojos y lánzame a tus precipicios,
yo caeré,
o haré como que caigo.

Así, con los ojos cerrados,
tal vez sea imposible encontrarnos,
sin perdernos, sin buscarnos,
en esos vacíos tan oscuros como tus ojos.

Ojalá saber qué escondes,
o quizá esconderme contigo,
para que nadie nos descubra, no me importa estar callado.

Poner mil excusas a mis silencios,
que tal vez no quiero decir te quiero,
que me acuerdo de ti,
que te diría ven si tú lo dejaras todo,
que te diría ven aunque no dejaras nada.

Tal vez no quiera decir que con tu sonrisa me basta.

Mil excusas que se acaban,
acaba conmigo, repito,
que ya no soporto tu ausencia,
que me he cansado de pensarte,
de besarte sin labios,
de follarte sin sexo,
de perderme,
de caerme…

O tal vez ya esté perdido,
tal vez ya he caído,
tal vez ya esté en tus precipicios.

Porque ya no sé si eres locura,
que tal vez nunca has existido.

Te odio – Los seis días y Santi Balmes (Mi canción de la semana XIV)

 

¡Hola a todos! Espero que hayáis empezado de una manera estupenda el año, yo siempre pienso que el mejor año es el que aún está por llegar así que espero que 2016 me traiga cosas buenas y recoja algunos frutos de lo que he ido cosechando los últimos años, estoy convencido de que así va a ser.

Llevaba ya varios días pensando acerca de sobre qué canción podría hablar en esta sección. No me está resultando fácil por tres cosas: no tengo internet en la casa donde vivo actualmente así que me es más difícil encontrar música nueva (soy una isla en medio de este mar tecnológico), estoy estudiando oposiciones por lo que la mayor parte del día me rodeo de silencio y, por último, se me han roto los auriculares con los que me paso (o pasaba) todo el día escuchando música, así que ahora no escucho tanta como antes, ya que soy de los que no ponen la música muy alta por si molesta (ojalá cierta gente fuera así). Peeeero no pienso dejar esta sección porque me encanta, me da la vida, me dais la vida y porque sin la música no puedo vivir, así que aquí sigo y seguiré.

Hoy os traigo una canción que rompe el alma y tuerce el camino, uno de esos tantos duetos que tiene Santi Balmes desperdigados por el panorama musical, hoy os traigo a Los seis días (Nereida se llama su vocalista), Santi Balmes y la canción Te odio.

Quien se ha pasado por aquí alguna vez debe saber la devoción que tengo por Love of lesbian y todo lo que hace su cantante, Santi Balmes. A pesar de que muchos consideran que tiene una mala voz, y puede ser cierto si solo tenemos en cuenta el aspecto vocal, a mi me encanta lo que transmite, su tono, cómo lo hace, y por eso no dejo de buscar cualquier colaboración que pueda haber hecho. Y eso me pasó con esta canción, merodeando por youtube me encontré con esta canción y se me puso la piel de gallina.

Te odio es una canción que habla del abandono, del odio a esa persona que te ha dejado con la miel en los labios, que ha sido todo y ahora es nada, que te dejó esa espinita en el corazón y a la que, por más que quieras hacerlo, no puedes olvidar. Ese “te odio porque siempre sigues ahí” es un puñal que desgarra el alma y te aprieta por dentro, supongo que a todos nos ha pasado, ese querer olvidar y no poder, ese lamentarte, gritar, llorar, querer romperlo todo. Pero también de otro tipo de abandono, de ese que, aun estando la persona físicamente, su ausencia se nota en todas partes, su vacío, su no estar. Como hablarle a la pared, como gritar a dos centímetros y que no te escuchen, el desamor de una pareja que ya no es nada.

 Desde los primeros punteos de guitarra, sabes que te va a tocar por dentro, que te va a derrotar, que te va a dejar deshecho en pedazos, y es que esas notas iniciales son como latidos de un corazón roto, triste, perdido, que no sabe dónde va. Luego entra Nereida, tranquila, desgarrada a la vez, la voz rota de esa persona que ha cerrado los ojos y está dejando escapar todo lo que lleva acumulando durante tiempo. La imagino en una habitación cerrada, alejada de todo, donde su voz no puede ser escuchada, donde nunca nadie jamás la entenderá.

Entonces aparecen los instrumentos de cuerda y la canción va subiendo poco a poco, se hace grande, se hace eterna, luego Santi Balmes completa el círculo y los dos gritan en voz baja, parece que al oído, como si hubiese un cristal entre ellos, como si se vieran pero no se pudiesen tocar.

Luego se calma otra vez, vuela bajo, grita lento, aguardando el desgarro final, la caída libre, ese vuelo hacia el vacío. Porque ese “tengo el corazón a punto de estallar” estremece, y cierras los ojos, y sientes la canción tuya, y tú también quieres gritarle al mundo que tienes el corazón a punto de estallar que estás harto/a, que quieres lanzarte a ese vacío del que no se puede volver.

Y no volverás. La canción sigue en lo más alto y me imagino sangrando mientras los instrumentos de cuerda lloran la pérdida, el abandono, cantan a la ausencia para que grite contigo y te acompañe.

Y entonces calma, entonces vacío, entonces oscuridad, entonces Nereida y Santi mirándose a los ojos, susurrando… “te odio, te odio, te odio…”, sin fuerza, sin energía, sin vida, lo han perdido todo, no les queda nada.

Y yo suspiro. Porque esta canción te deja roto, de verdad, te deja mirando al vacío y sin saber qué hacer, pensando en alguien, seguro. Todos hemos odiado por amor alguna vez, cada uno con sus motivos pero creo que al final todos los hemos hecho como lo hacen al final de esta canción. Al final susurras casi sin fuerzas, dejándote la vida en ese último “te odio” para, por lo menos, quedarte vacío de rabia.

Bien, he de decir con total sinceridad que he intentado escuchar más canciones de este grupo y no me han llegado a convencer. Quizá esperaba que tuvieran la fuerza de esta y, al no encontrarme eso, no me llegaron a gustar. Aunque, actualmente el grupo ya no existe (se disolvió en 2013, rondan algunas canciones suyas por Youtube, así que yo os animo igualmente a descubrirlas. Cada persona es un mundo y quizá a alguno/a de vosotros/as os guste ☺

Y nada más. A ver durante los próximos días intento ponerme con novedades que aún no he escuchado, véase los nuevos sencillos de Love of lesbian o Miss Caffeína, y con algunos grupos que tengo apuntados en mi libreta titulada “grupos que quiero escuchar pero me falta tiempo, dinero y auriculares”. Necesitaría que el día tuviera 27 o 28 horas, no pido más. Además, estoy varios proyectos que espero que a lo largo del año me de muchas alegrías y no puedo con todo, ya os contaré ;)

En fin, ¡pasad buena semana y seguid escuchando mucha y buena música!


Los seis días fue un grupo pop español originario de Barcelona. Inicialmente, la cantante Nereida Cerdà comenzó como cantautora en un dueto a guitarra y saxofón pero inicio su carrera como grupo junto a Aina Godoy (guitarra), Alba Laguna (teclado), Nat González (bajo), Aimar Espinet (batería) y Vicky Longas (guitarra solista).

Su estilo musical encuadra en la misma tendencia que grupos como The Morning Benders, Arcade Fire o Sigur Rós. Por otra parte, la banda forma parte de una emergencia significativa de grupos y solistas catalanes como Love of lesbian, The new Raemon, Sidonie o Manel.

Tras grabar varias maquetas, comenzaron a trabajar en su disco debut en septiembre de 2007. Así, su primer álbum, Lunes, se estrenó en 2009 se compuso de once canciones de pop melodramático con arreglos que rozan lo épico.

Jueves es el título de su segundo disco, que salió a la venta en 2010. Es un álbum en el que el grupo gana en sonoridad y complejidad.

A principios de 2013, la banda anuncia su disolución. Tras la separación del grupo, la cantante y líder lanza su primer EP en solitario, bajo el nombre artístico de Nereida Fau.

Te odio / por la nota que dejaste al despertar / huyendo.

Te odio / por los días que has estado sin estar / dentro de mí.

Te odio / por dejarme a medias antes de llegar / al éxtasis.

Te odio / por tu boca que carece de verdad / y sigue así.

Te odio / como nadie en ese mundo te odiará / Te odio / como no se puede odiar a nadie más.

Te odio / porque siempre sigues / siempre sigues / siempre sigues / siempre sigues ahí.

Te odio / tanto que podría hacerte resucitar / del miedo.

Olvidaste en mi alma el cuaderno / en el que solías preguntar / cuántos días quedan para vernos / tengo el corazón a punto de estallar.

Te odio / como nadie en ese mundo te odiará / Te odio / como no se puede odiar a nadie más.

Te odio / te odio / te odio / te odio / te odio

El arte de amargarse la vida

Amargarse la vida es un arte: miras al vacío, piensas, buscas en tu mente la mierda más insignificante que puedas encontrar y, poco a poco, construyes una pelota que vas haciendo más grande cual escarabajo pelotero. Te alimentas de esa pelota y empiezas a formar parte de ella, la ves a tu alrededor, te oculta cualquier luz que pueda llegar a ti, te cierra los ojos y no ves, y tú tampoco quieres ver…

Un verdadero arte, sí, eso de amargarse la vida.

Qué coño estamos haciendo…
Qué coño estoy haciendo…

Ahogándome en charcos que no me llegan ni a las rodillas.

Atrapado en una habitación con la puerta abierta de par en par.

Poniéndome yo mismo la venda que me impide caminar, que me impide ir más allá.

Me aprieto el nudo, no da más de si, estalla.

Estalla de pensar por qué todos los caminos me parecen oscuros a pesar de estar bien iluminados.

Estalla de pensar por qué no me doy cuenta de que los problemas son menores y sólo existe por delante un futuro brillante.

Estalla de pensar por qué me vienen a cada instante pensamientos negativos que revolotean como una mosca cojonera y me hacen perder el sentido y la razón.

Y quiero decir basta.

Y quiero gritar ¡joder! Y cabrearme conmigo mismo,  y gritarme estupideces.

Porque hay que ser estúpido para no pensar que la vida es maravillosa. Porque los problemas aparecen para hacerlo a uno más fuerte, que todo lo malo queda aplastado por los buenos momentos, que son demasiados, los sucedidos y los que están por llegar, los que te sacan una sonrisa, los que nunca olvidarás y los inesperados, los que aún no sabes que van a llegar pero que están ahí, esperándote, colocados en tu camino, ese que has ido construyéndote a lo largo de tu vida, esos que recordarás en un futuro.

Me paro, tiemblo, pienso.

Amargarse la vida es un arte, un bello montaje del que no quiero formar parte.

Porque la vida no está hecha para perderla pensando en estupideces.

Un sueño de ti

Somos esclavos de amores imposibles y cuentos de hadas, de relatos narrados al atardecer bajo un árbol que nos da vida, de silencios que hablan de ti y de mí. Somos infinitos en un cielo estrellado sobre el que caen bolas de fuego, lanzadas por algún Dios envidioso.

Cada palabra que decimos nos pierde y cada estrella que contamos es un beso. Hay miles, tantas que me es imposible la vida sin ti. Lo pienso y me río, porque pasaría mil infiernos hasta encontrarte y te abrazaría por la espalda, rodeándote con mis brazos y respirando tu perfume, tu cuello, las imperfecciones de tu piel, las toco, las beso, cierro los ojos, me abandono al amor i al sexo, a buscar tu alma, allí donde perdemos el sentido.

Somos unos inconscientes que perdieron el norte hace mucho tiempo. ¿Qué decirte si ya no me quedan palabras? ¿Qué contarte si tú formas parte de todas mis historias? ¿Recuerdas aquella vez que montamos en una nube y escapamos de tu casa? Volábamos tan alto que casi chocábamos contra los rascacielos de la ciudad. La gente nos miraba desde sus casas, nos señalaba emocionada por lo que veían. Tú y yo nos besábamos y la nube sonreía con un pequeño sonrojo en sus mejillas.

Cierro los ojos de nuevo…

Despierto, abro los ojos con un sobresalto, como si hubiera dormido cien años.

Quizá es cierto, quizá lleve durmiendo cien o mil años.

Y quizá tú no te acuerdes de nada.

Porque sólo formas parte de mis sueños, quizá no sepas de mi existencia, quizá no sabes quién soy.

Son así los misterios del amor, de la muerte. Las dos cosas se parecen, con las dos estás perdido, con las dos encuentras abismos negros, insondables, desconocidos, el abismo de tus ojos, el abismo del no retorno.

Sólo me queda volver a la vida real y preguntarme quién eres, por qué has provocado ese efecto en mí, por qué apareces todas las noches en mis sueños y me haces creer que eres real, que te encuentras a mi lado, que eres de carne y hueso, no sólo una fantasía, no sólo un espejismo, una princesa de cuento.

O tal vez sólo me queda la muerte y una vida sin ti, quemarme en aquellos mil infiernos que me esperan hasta encontrarte.

Mis canciones del año 2015

¡Hola a todos! 2015 acaba y con él hacemos reset y parece que volvemos a empezar. Estos días me gusta echar la vista atrás y pensar en todo aquello que me ha pasado a lo largo del año. He de decir que 2015 se me ha pasado volando, casi parece ayer cuando estaba escribiendo la entrada que despedía 2014 y aquí estoy de nuevo. El año ha pasado rápido y ha sido vertiginoso también en cuanto a acontecimientos, idas y venidas de la que yo considero la segunda adolescencia, ese acabar la universidad y tener que pensar qué caminos escoger, ese no saber quién o qué eres, dilemas existenciales que aparecen cada cierto tiempo aunque poco a poco la vida va tomando rumbo y, espero, 2016 será el gran año. Y es que los errores y las decisiones que en un principio no se sabe adónde llevan, forman parte de ese plan que construyes sin darte cuenta, ese plan que define tu vida, lo que será en un futuro. De momento, creo que todo lo que he hecho hasta ahora me lleva a lo que quiero ser.

Bien, después de esta reflexión que casi me ha salido sin querer voy primero a agradeceros que sigáis aquí leyéndome, que os paséis por el blog, que me sigáis transmitiendo vuestro entusiasmo a través de cada Me gusta, a través de cada comentario o mail que me enviáis, o aunque resultéis invisibles, yo sé que estáis ahí y con eso me conformo. Gracias por estar aquí a pesar de que sea irregular con las entradas, a pesar de que, creo, a veces me repito escribiendo, a pesar de no dedicarle todo el tiempo que querría, a pesar de mí. 2015 ha sido un año con casi doce mil visitas, 1000 más que el año pasado y no puedo hacer más que daros las gracias de nuevo por estar siempre ahí.

El objetivo de esta entrada es recomendaros mi 2015 en canciones, una idea que una de vosotros me dejó en un comentario y me gustó mucho. 2015 ha sido un año en el que, por suerte, he descubierto buena música, canciones que se quedarán para siempre conmigo, artistas que me han emocionado, la música siempre lo hace. No todas las canciones que os propongo las he descubierto este año, en esta lista están aquellas que representan mi 2015 o he escuchado un millón de veces así que nada, espero que os gusten.

Vull – Zoo

2015 ha sido el año en el que he descubierto a Zoo. En 2014 había asistido a un concierto de este grupo valenciano pero no ha sido hasta este año cuando me he emborrachado de ellos. Una noche de verano, dos amigos no dejaban de hablar de ellos y uno de ellos insistía especialmente en que los escuchara. Me bajé el disco entero una tarde y lo escuché entero, fue entonces cuando me llené del ritmo y canciones tan peculiares que tienen y supe que se habían hecho conmigo. Desde entonces no hay día en que no escuche una canción suya. Aquí os dejo este Vull, que es la canción que más me gusta del disco y, además, me da muy buen rollo.

Enemigo yo – Supersubmarina

Supersubmarina es posiblemente mi grupo favorito en español. Tengo dos de sus discos firmados por ellos mismos y todos los días canto sus canciones, algún día hablaré de mi canción favorita en Mi canción de hoy. En 2014 sacó nuevo disco, Viento de cara, y no me convencieron más de dos canciones. Durante meses apenas lo escuché y me sentí decepcionado, pues de sus dos discos anteriores me gustaban absolutamente todas las canciones. Tiempo después decidí escucharlo de nuevo y poco a poco me fue gustando. Este Enemigo yo es la canción que posiblemente más he escuchado. Me encanta su fuerza y potencia, su rabia, es una canción que me activa y me llena de energía, la canción que me dio esperanza cuando pensaba que ese nuevo disco era horrible.

Come back down – Greg Laswell

Descubrí a Greg Laswell en el año 2014 gracias a los relacionados de youtube y ha sido este año cuando he afianzado lo mucho que me gusta. Es un artista de melancolía, que me hace pensar, que me calma. Aunque precisamente la canción suya que he escuchado mil veces este año es lo contrario a él. Es una canción llena de vitalidad, que te hace dar un salto y ponerte de buen humor, que transmite muy buen rollo. No puedo llegar a advertir la de veces seguidas que he escuchado esta canción.

El primer arbre del bosc – Blaumut

En este 2015, el grupo catalán al que más me he enganchado es probablemente Blaumut. Ya conocía un par de temas suyos, pero al hacerme con la suscripción Premium de Spotify los revisité y descubrí un buen montón de canciones que me encantaron, incluso me atreví a hacer un cover para mi canal de youtube. Blaumut es un grupo diferente, tocan un… se podría decir folck-rock, quizá estilo americano, que transmite buen rollo y te llena de vitalidad. Los arreglos de cuerda, sobre todo, le dan un toque especial a sus canciones y, sin duda, esperaré con ansia sus próximas canciones, ya que solo son dos los discos que han visto la luz.

En aire y hueso – Izal

Izal sacó nuevo disco en 2015 y, a pesar de ser uno de mis grupos favoritos, entre pitos y flautas tardé por lo menos un mes en acercarme a él. Tal vez fuera porque el primer single que vio la luz, Copacabana, no me convencía para nada, la veía una canción desacorde a su estilo y que no me llenaba. También con la suscripción Premium de Spotify (ya veis que le he sacado mucho partido XD) me decidí a escucharlo a conciencia y me hice con él. En aire y hueso es la canción que más me gusta del disco y que he escuchado decenas de veces sin cansarme. Es un tema con una potencia brutal, con unos altibajos que golpean en lo más hondo y que te deja aturdido. Tengo que recomendaros el disco entero porque sigue en la misma línea, con fuerza, con desgarro, canciones capaces de hacerte poner en pie al instante, que no dejan indiferente.

To your health – Keaton Henson

2015 ha sido el año donde he descubierto de verdad a este pedazo de artista. Lo conocí casi a la par que a Greg Laswell, en una temporada en la que me dediqué a buscar cantautores que cantasen en inglés en los relacionados de youtube. Os pongo esta canción por poneros alguna, pero os recomiendo que escuchéis lo máximo de él. Es un cantante que se podría enmarcar en el estilo de Damien Rice, o al revés, Damien Rice en el de él. Sus canciones te absorben, te tocan el alma, te dejan atontado, pensando. Su melancolía acompaña en momentos tristes, te envuelve y te lleva con él. Es realmente mágico. Insisto, dadle una oportunidad y escuchadlo tranquilamente, no os arrepentiréis.

Paz – Saurom

Descubrí a Saurom hace unos años porque una youtuber a la que sigo, Alba Rico, subió una cover suya, la cual me encantó. Esa misma youtuber subió una versión de esta canción y no puedo atisbar las veces que la he escuchado. No es que me guste especialmente el rock o metal melódico pero sí tengo algunas canciones de Saratoga, Rata Blanca, Landevir, Sonata Arctica o, sobre todo, Mago de Oz. Esta canción en concreto me pone de muy buen humor y me da una fuerza increíble, ganas de moverme y cantar a los cuatro vientos. Me encanta este estilo al que acompañan violines, pianos y, ante todo, una voz capaz de todo, de envolverte y darte vitalidad, capaz de llegar a lo más alto. Siempre he pensado que las mejores baladas se encuentran en el rock.

Wild world – Cat Stevens

Wild world no es una canción que haya escuchado demasiado este año pero creo que su esencia lo define muy bien. La descubrí gracias a la serie inglesa Skins y quien haya visto ese último capítulo de la primera temporada, sabrá perfectamente que sensaciones transmite y cómo puede definir a uno su mundo. Es una canción que habla de quien no entiende el mundo, este mundo salvaje capaz de llevarse a todo por delante, indescifrable, lleno de sorpresas. Transmite sobretodo melancolía y desazón, como un paseo bajo la lluvia mirando a la nada, totalmente indescriptible. Os recomiendo la canción y aprovecho para recomendaros también la serie Skins, la versión inglesa, no la americana, la cual es una burda copia sin mucha chicha, a mi parecer.

To build a home – The cinematic orchestra

Considero que este es mi descubrimiento del año, es una canción que me gustó tanto que a los dos días teníais la recomendación en el blog en este Mi canción de hoy. No sé qué más puedo aportar a lo tanto que me desangré aquel día escribiendo el post, To build a home es una canción que te destroza, que te vacía de energía y te deja atontado.  La estoy escuchando ahora mismo y lo está haciendo, lo está provocando ese piano que marca el ritmo, esa calma, esos cambios que de repente te suben a lo más alto y de pronto e bajan a los infiernos. Si hago un ránking de canciones del año, ésta ocupa sin dudar la primera posición, aunque lo hace de manera compartida con la siguiente canción. Una por lo que transmite, otra por lo que cuenta, que cada uno saque sus conclusiones.

Los días raros – Vetusta Morla

Este año que acaba para mí ha tenido alrededor de 485 días. Quien sea estudiante o quien tenga en su recuerdo su etapa estudiantil me entenderá. Para un estudiante el año empieza en septiembre y termina en junio, y si te empeñas, el año empieza en septiembre y termina en diciembre del año siguiente. Para mí, el año empezó la última semana de agosto de 2014 y termina ahora. Y nunca un año tan largo se me había pasado tan rápido, a la velocidad de la luz, apenas me he dado cuenta. Vetusta Morla y su Los días raros ha sido la banda sonora de mi 2014/2015 porque este año ha sido, ante todo, raro. Porque he crecido y me he hecho mayor, porque ha sido un año de altibajos en una incesante montaña rusa de esas que te pone la vida y te hacen más fuerte. Porque, como dice la canción, me quedan muchos regalos por abrir, descubrir muchos más perfiles de la moneda y seguir haciendo en esta vida lo que a mí más me guste.

Me quedan muchos días raros pero eso me hace feliz, porque sé que seré mejor y más fuerte, que seré feliz, más de lo que soy, que ya es mucho. Porque eso es a lo que deberíamos aspirar todos: a ser felices. Ese debería ser nuestro único objetivo.

Y nada más, espero que os haya gustado este post y que 2016 sea un año de mucha música, de mucha buena literatura, pero sobre todo que sea un año en el que seáis felices, que se cumpla todo aquello que os propongáis o que, por lo menos, deis los pasos adecuados, pongáis las piedras para que vuestro futuro sea más feliz que este. Porque siempre se puede estar mejor, siempre se puede ser mejor.

Gracias por vuestro 2015.

Bonus Track

Antes de irme quiero hacer un experimento para que veáis qué clase de música tengo en mi haber. Es una idea que tomé del blog Crónicas Salemitas, consiste en darle al botón de aleatorio y escribir las 10 primeras canciones que salgan. De esta manera puede que salgan canciones que no quiero que sea vean pero no hay más remedio, es una manera de descubrirme, de conocerme más por la música que tengo. Vamos a ello.

  1. Jesús – Benito Kamelas
  2. Delicada como un bonsái – ErPeche
  3. Clase de amor – Juanes
  4. De las dudas infinitas – Supersubmarina
  5. Agujeros de gusano – Izal
  6. Libre – Nino Bravo
  7. Esperant – Obrint pas
  8. Lips of an angel – Hinder
  9. Quan caminàvem – Aspencat
  10. Where the life and the sea – Almadrava

Bueno, ha salido una lista bastante completa. Hay rock, pop comercial, indie o alternativo, música en valenciano/catalán y un clásico como Nino. Está bien para ser la primera vez que lo hago :)

¡Saludos!

 

 

Aunque aún no lo sepamos

Hoy hablaré de ti,

como tantas otras veces,

de ti, también de mí, no creas,

de egocentrismos está llena la vida.

Hoy hablaré del miedo,

a tomarte, a sentirte, a tener que olvidarte,

a no poder hacerlo.

Hoy hablaré del miedo al amor,

a enamorarme,

como lo he hecho tantas veces soy experta,

en derrotas y lloreras, en viento desfavorable.

Hablaré del miedo a tu sonrisa,

a que me enganches,

de eso del miedo a querer,

incluso a ser querida.

Porque a veces se quiere sin querer,

y te quieren sin que tú quieras que te quieran.

Victorias y derrotas,

todo al mismo tiempo,

un Cupido que no acierta con sus flechas.

Hablaré del miedo a perderte,

aún sin haberte ganado,

de caminos de piedra donde había asfalto,

de tu tacto…

que no es amor y es todo,

es algo extraño.

Hoy hablaré de todas esas personas que no se atreven.

A lanzarse.

A perderse.

A quererse.

De esas personas que aunque Cupido acierte, están ciegas.

Y no ven.

O no quieren ver.

Hoy hablaré…

Bueno, me callo.

Tal vez ya haya hablado demasiado.

A veces se me escapa un nosotros.

Y no quiero que nadie lo sepa.

Que esta historia algún día hablará de nosotros.

Aunque aún no lo sepamos.