Tiemblo todas aquellas vidas que viví sin querer hacerlo.

Camino sobre huellas que hace tiempo dibujé, aquellas hechas de barro en presentes que parecían ser irremediables y me lanzaban al abismo, que me daban golpes y me hacían tropezar para que el mundo entero estallase a reír.

Me paro un instante y me agacho, las rozo con los dedos y cierro los ojos, transportándome a recuerdos olvidables, de esos que aparecen cada noche cuando el sueño no llega y la almohada se pone en contra tuya. Escucho los rencores y los dramas, los bufidos y quejidos.

Tantas cosas que añadieron agua al fango y sal a las heridas.

Vuelvo a la Tierra y me doy cuenta de lo que estoy haciendo, caigo de muy lejos y doy un salto, siento lo que tengo entre los dedos, lo rozo con lentitud y me digo a mí mismo que ya no es barro, sino arena, dura, oxidada, olvidada.

Es pasado, ya no fue, no es.

Me levanto decidido, piso sobre esa misma huella y la estrujo con fuerza, muevo el pie con furia, regodeándome en la quema y hago lo mismo con la siguiente, cual gigante que va pisando enanos que, por muy pequeños que fueran, un día le hicieron daño.

Y pienso.

Que no por andar el mismo camino la historia va acabar igual.

Que la vida, aunque parecida, nunca tiene el mismo final.

Que las huellas son diferentes y a cada paso son más grandes.

Que los recuerdos permanecen, pero, a cada paso, te serán indiferentes.

Ya no tengo miedo porque sé que todo irá mejor, porque, aunque mil peligros me acechan, aunque el camino sigue lleno de ruinas y monstruos, yo soy diferente, tengo más fuerza y más armas, aquellas adquiridas con el paso del tiempo con golpes, llantos y valentía también.

Soy más valiente y decidido que ayer, las huellas lo demuestran, aquellas borradas y las nuevas, que un día borraré también porque sigo tropezando, aunque me pese.

Pero lo más importante de todo es que soy quien siempre quise ser.

Favoritos de mayo

¡Hola a todos/as! Empiezo hoy sección. Me apetecía compartir con vosotros/as todas aquellas cosas que me entusiasman cada mes y, sobretodo, que este tipo de entradas se convierta en un espacio para compartir gustos y recomendaciones, así que espero leer las vuestras también.

¡Vamos con ello!


Libro: Cosas que escribiste sobre el fuego – Clara Cortés

Una amiga me recomendó a Clara porque, en principio, se asemejaba mucho a mi estilo de escritura y al tipo de novelas que me suelen gustar en general.

Y no pudo acertar más. 51ar85XdQ0L

Me adentré enseguida en la novela y el estilo de la autora me enganchó. Clara Cortés cuenta las cosas de manera que atrapan, con una prosa preciosa que te anima a seguir leyendo incluso en los momentos en que no sucede nada.

Soy mucho de novelas de personajes. A pesar de que a muchas personas no les convencen, a mí me encanta ver lo que les sucede sin ser necesario que pasen cosas todo el tiempo. Me gusta ver su psicología y su forma de pensar, los sentimientos y todo lo que les envuelve, me parece que eso es incluso más difícil de narrar que una escena de acción, no es fácil meterse de lleno en la psiqué de un personaje, sentir empatía por él.

En Cosas que escribiste sobre el fuego, tenemos a María e Ignasi, dos muchachos que se van conociendo a lo largo de las páginas del libro. Así, poco a poco vamos observando su personalidad, todas sus profundidades, el por qué son así y el hacia dónde van.

Me encanta la tristeza y melancolía que envuelve a la novela, su dureza, su crudeza. Nos muestra que la vida, al fin y al cabo, no es una paseo de color rosa y que en ella encontramos muchísimos grises y matices. Si queréis una novela que te deje con las emociones a flor de piel, no podéis dejar de leerla.

Cómprala aquí


Película: El gigante de hierro

Cuando nos referimos a animación infantil, y más de los años 90, siempre nos referimos a las mismas: El rey León, La bella y la bestia, Aladdín… Pero existen por ahí ciertas películas que no tienen nada que envidiar a estas pero no suelen estar en el imaginario colectivo.

El gigante de hierro forma parte de ellas. Llevaba tiempo queriendo verla,  y no me ha20140980 defraudado. La historia habla de Hogarth,  un niño que se encuentra un gigante de hierro en el bosque y pronto descubre que es más amigable de lo que parece. A lo largo de la película se nos muestra la amistad y las aventuras que van viviendo y la historia no puede dejarte con el corazón más calentito.

La película es preciosa y hay momentos en que no puedes entender cómo un trozo de metal puede producirte tanta empatía y que desees que todo le vaya bien. Podría decir lo típico de que es una historia perfecta para que los niños valoren la amistad, pero creo que el mensaje debería ser válido también para los adultos. Y es que a veces, con el paso del tiempo, se nos olvidan ciertas cosas que harían de este mundo un pelín mejor.

Además de ser muy emotiva, la película está muy bien hecha en cuanto al dibujo se refiere. Con el paso del tiempo, las películas hechas a ordenador han mejorado muchísimo, pero siempre he pensado que no hay nada mejor que un dibujo hecho a lápiz y papel, creo que todo queda mucho más bonito y con muchos más matices. Lástima que ni siquiera se combine este tipo de cine con el hecho a ordenador.

Mírala aquí


Serie/Documental: The Last Dance

No soy mucho de Baloncesto, he de reconocerlo. Apenas veo algún partido al año y solo me emociona si juega la selección española en algún campeonato importante. Pero sí me interesan mucho los mitos de cualquier deporte, y no se puede negar que Michael Jordan es el mito del baloncesto por excelencia.

Este documental hace un recorrido por toda su carrera y todo aquello que la envolvió,the-last-dance-chicago-bulls-michael-jordan desde las circunstancias personales (por ejemplo es muy interesante ver el desgaste mental que supone ser Michael, en cuanto a que no tenía apenas privacidad y su juego y movimientos personales se analizaban al dedillo, como a cualquier famoso, en realidad) hasta todo lo que rodeó a los Chicago Bulls en general (compañeros, entrenadores, trabajadores…) los compañeros que formaron equipo con él.

Como a mí me ha pasado, creo que The Last Dance puede apasionar tanto a los amantes del baloncesto como a los que no. Al final, habla de muchísimos aspectos relacionados con la vida y, además, creo que no se puede desligar la cultura de los años 90 de Michael Jordan. Está bien para entender muchas cosas de nuestra sociedad en general.

Míralo aquí


Grupo de música: Smoking souls

Para este punto de la sección he decidido, simplemente, buscar cuál ha sido el artista más escuchado en mi Spotify durante el mes.

En esta ocasión ha salido la banda de rock valenciana. Algún día tengo que hacer un “Mi canción de la semana” de este grupo, pues es uno de mis favoritos. Smoking Souls tiene una fuerza tremenda y es imposible no ponerse a cantar y cabecear al son de sus ritmos. Me dan un montón de vitalidad y los escucho prácticamente todos los días.

Este grupo ha ido poco a poco conquistándome. Los descubrí hace cinco o seis añossmoking-600x350 porque siempre actuaban en conciertos en los que participan otros grupos que me gustaban más, pero ellos no me llamaban mucho la atención. Fue con su disco Cendra i or cuando me conquistaron. Dieron el salto de un rock más duro a uno algo más ligero, acorde con mis gustos y pronto se convirtió en uno de mis grupos favoritos. Con su último disco, Translúcid, ya me han llegado del todo y creo que es el mejor grupo de todo el panorama valenciano.

Además, con ellos fue el último concierto al que tuve oportunidad de asistir antes de que el coronavirus llegara a nuestras vidas, así que no podía haber mejor grupo musical para inaugurar esta sección. Tienen una fuerza brutal en el directo y es una oportunidad perfecta para llenarte de adrenalina y buen rollo, no dejéis de verlos.

Escúchalos aquí


Podcast: Todopoderosos

Todopoderosos es mi podcast favorito. Para quien no lo conozca, es como si tú y tus amigos os sentarais en el salón de vuestra casa y os pusiérais a divagar sobre un tema concreto, sobre todo relacionados con el cine y la cultura audiovisual en general.

A lo largo de sus emisiones han tocado a Disney, Harry Potter, Pixar, Martin Scorsese,1519637126_588528_1519638334_noticia_normal Chaplin o el Estudio Ghibli, y lo hacen de forma tan apasionada y entretenida que me pasaría horas escuchándolos.

Y es que el secreto de Todopoderos es la conjunción entre conocimiento y entretenimiento. Los locutores (Arturo González Campos, Juan Gómez-Jurado, Rodrigo Cortés y Javier Cansado) saben de lo que hablan y hacen un recorrido exhaustivo analizando el tema, pero también aportan toques de humor y hay tanta confianza y compadreo entre ellos que se llevan en volandas unos a otros.

Escúchalo aquí


Y con esto acabo. Debo decir que las secciones no serán fijas, supongo que no todos los meses habrá una peli o serie que me encante y tal vez os quiera contar mi receta favorita, por ejemplo.

Como digo, espero que este sitio se convierta en un espacio de intercambio de recomendaciones y me contéis también las cositas que os han gustado este mes, que siempre me gusta descubrir.

¡Nos leemos!

Vivir el presente

Llevo toda mi vida sin vivir el presente.

No quiero decir que no haya sido feliz, que no haya vivido buenos momentos o que no haya aprovechado la vida, pero pienso que me he perdido una buena cantidad de cosas por andar pensado en el futuro y que me ha preocupado de más por cosas que han sucedido en el pasado.

Esto no va a ser exactamente un canto al “Carpe diem”, pero se le parece.


El futuro

Me he pasado mucho tiempo pensando en los pasos que debía alcanzar para lograr lo que me proponía, para lograr beneficios en un futuro que parecía que nunca llegaba. De la escuela al instituto, de éste a la universidad, de allí a unas oposiciones que me permitieran ser profesor. Paso tras paso durante años para conseguir algo que supuestamente me iba a permitir ser feliz, como si alcanzar ese reto me fuera a suponer el séptimo cielo.

He conseguido ser profesor pero, siendo sinceros, esto no es el séptimo cielo. Soy feliz, pero la vida sigue.

Y es que, si este era mi propósito vital, aquello por lo que llevo luchando toda mi vida, ¿qué pasa ahora? ¿Qué hay después? ¿Qué sucede tras conseguir el reto de mi vida? Nada, no ha habido un cambio radical y me queda mucho tiempo por delante. Me he dado cuenta de que no puedo basar toda mi vida en alcanzar metas, pues nunca me sentiré satisfecho, siempre habrá una nueva que alcanzar.

Otro ejemplo. Mi sueño era el de conseguir publicar una novela. Los pasos podrían asemejarse: años y años de escritura, mejorando para llegar al nivel de poder sacar una historia que mereciera la pena. Escribía pensando en la recompensa, más que disfrutando del proceso. Ahora lo he conseguido, he conseguido publicar, ¿es esto el séptimo cielo? No, tampoco, no soy el culmen de la felicidad, pues después de publicar viene el vender mucho, conseguir gustar a tus lectores, más eventos, más, más, más.

Mi felicidad se ha basado en el “siempre más”.

Soy muy contrario a lo Mr. Wonderful y “happy flower”, pero en este caso creo que tienen razón: la felicidad se basa en el presente.

Sí, puedo alcanzar metas, puedo lograr los objetivos que me proponga, pero si no disfruto del presente, si me preocupo en exceso por lo que me sucederá en el futuro, al final acabaré la vida y me daré cuenta de que no he sido feliz.

Por supuesto que en el futuro hay incertidumbre y aspectos que nos pueden llevar a la precoupación en el presente, pero si te paras un momento a pensarlo, las cosas que te pueden preocupar no se acaban nunca.

Y es que, cuando solucionas un problema, siempre aparece otro en el horizonte.

En el horizonte, repito. ¿Por qué no disfrutar todo ese espacio de tiempo existente entre problema y problema? ¿Por qué no dejar que nuestro futuro “yo” se ocupe de él?

No quiero decir que carguemos a nuestro futuro “yo” de todos nuestros problemas, quizá hay cosas que se pueden solucionar o suavizar desde el presente. Pero la mayoría de veces nos cargamos de preocupaciones que de ninguna manera tienen solución ahora.

El pasado

¿Qué sucedio aquella noche de diciembre de 2013? ¿O aquella mañana de 2007? ¿O ese verano de 2011?

Vivimos en un constante volver a hechos en que creemos que actuamos mal o la cagamos. Cruzan nuestra cabeza mil veces al día, nos tiemblan las piernas de pensar por qué hicimos esto o lo otro y nos entran escalofríos al recordar lo imbéciles que somos.

Pero por mucho que lo pienses, nada va a cambiar.

Y, probablemente, solo tú te acuerdes de los hechos, seguramente al día siguiente todas las personas que estuvieron implicadas vivían felizmente sus vidas.

Joden, lo sé porque cada día pienso en momentos en que la cagué, vuelvo e intento entender por qué lo hice mal, intento cambiar mi comportamiento y hacerlo de otra manera y todo sale espectacularmente bien. Lo hago en sueños, claro, porque no puede ser de otra manera.

Supongo que el problema viene por esta maldita sociedad que condena constantemente los errores y no nos hace ver que éstos sirven para aprender, para mejorar, para sacar mejores versiones de nosotros mismos. Y vuelve, siempre vuelve, aparece en tu cabeza como si fuese un mal horrible que haya cambiado el transcurso de la historia.

Pero ya te digo, los errores solo son piedras en el camino, no males que cambien el mundo a peor.

Es una mierda porque al final también nos impiden disfrutar del presente. Yo ahora mismo, como profesor, por ejemplo, hago muchas cosas mejores que las que hacía hace diez años, pero me empeño en centrarme en las cosas en que fallé en lugar de darme a mí mismo dos palmadas en la espalda y decirme “oye, lo estás bien”.

Nos acompaña más tiempo un error que una buena actuación.

Pero la vida sigue y esos errores se esfuman rápidamente.


Llevo tiempo intentando cambiar esto, intentar vivir más el presente y entender que la felicidad, el sentirse a gusto en la vida, llega en él, en el ahora.

Podré haber sido feliz en el pasado y podré serlo en el futuro, pero el único momento en que puedo disfrutarlo es en el presente.

No es fácil. Tengo que tatuármelo en la piel y recordármelo cada día. Sí, aquello de que el pasado no se puede cambiar y el futuro aún no ha llegado, por lo que es bastante inútil preocuparme por él.

Debo entender cada día que lo importante es centrarme en mí y en nada más, en lo que logre en este momento, en lo que me haga feliz en este preciso instante.

No podemos basar toda nuestra vida en hechos que nos aporten un futuro feliz, el día a día está lleno de pequeños momentos que nos pueden hacer felices si nos centramos en ellos, si los disfrutamos como merecen y los vivimos por completo. No hace falta que sea algo grande, a veces en los detalles está la vida.

Debo darme cuenta de que así el futuro puede ser incluso más bonito.

Y que solo así podré decir que he vivido una buena vida cuando todo esto acabe.

Me resulta difícil.

Sí, ya sabes, eso de estar tirado en la cama en silencio con alguien a quien quieres, acariciarle el cabello y enrollarlo en tus dedos, mirar cómo duerme y sonreír.

La gente lo consigue todo el tiempo, pero a mí me parece orfebrería.

Tú y yo, por ejemplo, coincidimos en el tiempo y el espacio.

Ya ves, qué suerte, que entre todas las épocas y milenios existentes nos encontrásemos, nos mirásemos y decidiéramos probar suerte.

Llámale casualidad o que el universo se pusiera de nuestro lado para construir todos los pasos que nos llevaron allí, como el breve aleteo de una mariposa en Tokio que provoca un huracán devastador en Nueva York.

Una palabra acertada y una sonrisa después, pequeños instantes que conforman el camino a recorrer, la vida que se hace grande y piensas cómo demonios lo hace. Sí, eso de ir juntando personas que a veces ni siquiera tienen que ver.

Tiempo, espacio y el momento adecuado, las tres patas que conforman una historia.

A nosotros nos faltó esta última.

De entre todos los universos posibles tuvimos la suerte de coincidir en el mismo y joder, ni siquiera así. Podría haber sucedido en cualquier otro momento y lo hubiéramos hecho real, cogernos de la mano y mirarnos a los labios, vivir ese momento previo al beso que es aún más especial que el propio beso.

Pero caminamos en paralelo.

Somos esa eterna historia pendiente de la que hablamos, esa que jamás sucederá porque ni siquiera sabemos si nos volveremos a encontrar.

Somos esa historia imposible a pesar de que nos hacíamos felices, a pesar de que parecía que el universo había puesto todas las cartas encima de la mesa.

Normal que me resulte difícil.

¿Cuántas historias se quedarán en el “casi”?

¿Cuántas personas serán felices con la persona equivocada?

¿Cuantas caminarán en paralelo a pesar de que, en otro tiempo estuvieron a punto de chocar?

Muchas, demasiadas, a veces nos conformamos por desidia e intentamos desprendernos de viejas mochilas, esas historias que verdaderamente nos marcaron.

Sin darnos cuenta de que es casi imposible, que te acompañarán siempre, que el universo puso el tiempo y el espacio y aprovechará la mínima oportunidad para recordarte lo idiota que fuiste.

 

 

 

De las dudas infinitas – Supersubmarina (Mi canción de la semana XXVI)

¡Hola a todos/as!

¿Cómo lleváis la situación? Al menos ya tenemos algo más de libertad. Podemos tener esas cosas gratis que casi siempre valen más que todas esas otras por las que a veces pagamos un montón de dinero. Y es que, ¿qué precio tiene poder darle un abrazo a un familiar o a ese amigo al que hace tanto que no ves? ¿O compartir una comida con alguien a quien quieres? ¿O simplemente compartir un refresco o una cerveza con alguien mientras charláis de la vida? Creo que son cosas a las que nunca hemos dado el valor merecido y solo ahora nos hemos dado cuenta.

Aunque tampoco esta nueva situación es fácil. No sé si a vosotros os sucede, pero yo ahora tengo menos ganas de salir que nunca. Tampoco es que sea yo una persona de estar todo el día fuera de casa, pero siempre había disfrutado del aire libre. Ahora mismo se me hace muy cuesta arriba cosas tan básicas como ir al supermercado o tomar algo en el bar. Quizá es porque me he acostumbrado a la comodidad de estar en casa, donde no tengo que evitar a nadie, llevar mascarilla ni seguir ningún protocolo. Quizá. Pero no me gusta esta sensación. Quiero disfrutar de la calle, espero que la vieja normalidad no tarde en llegar.

Como pienso que la música es una de las cosas que más pueden hacer que todo vuelva a su estado natural, voy a intentar seguir recomendando canciones de manera más regular. Hoy os traigo a uno de mis grupos favoritos. Lleva acompañándome diez años y, desde el principio, supe que lo haría toda la vida. Sus canciones me emocionan y me elevan a partes iguales, me meten el ritmo en el cuerpo de una manera increíble. Hoy pasan por aquí Supersubmarina y su temazo De las dudas infinitas.

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Descubrí a Supersubmarina allá por 2011 gracias a la web Rockola fm. Por aquel entonces era de las primeras  (o al menos que yo conociera), que te recomendaba canciones según tu estado de ánimo o artistas que estuvieras escuchando. Recuerdo exactamente qué estaba haciendo y dónde cuando, de pronto, me saltó la canción Kevin McCallister y flipé. Me encantó el ritmazo que llevaba, esa fuerza, la potencia que desprendía la canción. Me puse a dar cabezazos dejándome llevar por la canción y luego a investigar como un loco todas las canciones del grupo. Se convirtió en poco en mi grupo preferido, el más escuchado.

Los llevaba puestos todo el día en los auriculares. Canciones como Supersubmarina, El encuentro, Puta vida o Ana tenían un ritmo brutal y me servían para desahogarme, para dejarme llevar y cantar a plena voz. Me encantaba ponerlos a todo volumen, cerrar los ojos y subirme con ellos, sentirme como en un concierto e impregnarme de su energía.

De las dudas infinitas vino tiempo después, con su segundo disco, que, a mi gusto, supera al primero y es el mejor de su discografía. Tiene letras más oscuras y canciones en general más elaboradas. Creo que dieron un salto de calidad importante, a pesar de que su primer disco ya me encantaba. Esta canción me impresionó creo desde la primera escucha y se convirtió en mi favorita.

Ya desde ese primer punteo inicial te sumerge en un estado onírico, como si estuvieras en un sueño o flotando en cualquier parte, en la más completa oscuridad, solo ante esa persona a la que le quieres decir tantas cosas. Cierras los ojos y relajas la respiración, pero el ritmo del corazón se acelera entonces parece como si le ofrecieras la mano a esa persona y empiezas a hablar, a cantarle todo.

La voz de Jose “el chino”, el cantante, aparece de manera suave, como si fuese un susurro. Lo hace para decirle a esa persona aquello que tantas veces ha dicho pero ella escucha: que siempre estará ahí, que la esperará. Y es que sucede muchas veces, decimos las cosas que sentimos y no nos escuchan o no nos quieren escuchar, el mensaje se pierde en el vacío y solo nos queda esperar a que esa persona abra los ojos y se de cuenta de quién está realmente a su lado.

La batería rompe y la canción sigue. La voz continúa acompañándonos como si fuese una nube a nuestro lado. Habla para recordar que a veces magnificamos el tiempo y lo vemos como algo irrecuperable, pero en realidad debemos ver más allá y darnos cuenta de que unos días, unos meses o incluso algunos años, no son nada en comparación con lo que nos queda por vivir.

Que queda más por vivir que el tiempo que se ha perdido.

foto-supersubmarinaLuego sube y recuerda algo clave que a veces no tenemos en cuenta: no sabemos en qué medida nos puede haber querido esa persona, no sabemos que quizá nunca recibiremos la misma cantidad de amor. Lo hace con esa frase que deja tan tocado qu eriza la piel: “que como yo a veces sueño nadie ha soñado contigo“.

Llega el estribillo y la canción rompe del todo, nos eleva a los cielos y nos hunde a los infiernos, todo al mismo tiempo. Destroza oír que seguirá esperando a esa persona y más destroza recordar que quizá esa historia se esté echando a perder por el miedo. Desgarra saber que quizá todo se está quedando en nada por estar asustada.

Y es que, ¿cuántas cosas nos habremos perdido por no ser capaces de lanzarnos al vacío?

El tema ofrece una pausa y luego sigue a ritmo suave, hablando de que seguirá al lado de esa persona pase lo que pase, cuando se sienta sola. No la quiere perder pero, sobre todo, no quiere sentirse perdido sin ella. A veces, ponemos tanto el rumbo junto a esa persona que, al final, la necesitamos como faro. Al final acaba siendo una isla y nosotros míseros náufragos que buscamos salvación.

Luego va subiendo para volver al puente y al estribillo y se convierte en infinita, en una canción que eriza la piel y te deja hundido y en volandas al mismo tiempo, que te hace pensar en esa historia que por circunstancias no ha sido y no sabes si será. El tema termina en un subidón final que destroza cual puñalada en el pecho pero que da un mensaje esperanzador, ese de que la luna no se apaga y su luz siempre nos guarda.

Tal vez haya que pensar en eso: a veces creemos que una historia tiene punto final pero solo es una pausa indefinida al acecho de que alguna de las dos partes se decida.

Me he desfogado a base de bien, pero pienso que esta canción tiene mucho jugo y lo merece. Adoro cómo provoca esa sensación de duelo pero esperanza a la vez, ese ascenso a los cielos y derrota en los infiernos. Me encantan ese tipo de temas.

De Supersubmarina os podría recomendar mil canciones, no en vano es uno de missupersubmarina-2016-04 grupos favoritos. Aparte de las que ya he mencionado más arriba, os divido las recomendaciones en dos grupos: por un lado, un tipo de canciones más enérgicas y bailables, de esas de cantar a plena voz como Cientocero, Canción de guerra, Santacruz, Hermética o Viento de cara; y por otro lado, canciones algo más tranquilas pero que tienen un aire soñador y de melancolía como esta, canciones como LN Granada o Para dormir cuando no estés.

Si os digo la verdad, el último disco me decepcionó un poco porque me faltaba algo de energía y garra, además de esa melancolía que les caracteriza, aunque me seguía gustando igual. Deseo y espero que se recuperen pronto del accidente que tuvieron hace unos años y puedan seguir con su carrera, ofreciéndonos canciones tan brutales como a las que nos tienen acostumbrados.

Además, tengo muchísimas ganas de verlos en directo de nuevo. Lo hice en 2012, con pase VIP para conocerles incluido, y me encantó. Me parecieron brutales y dejaron sobre el escenario una energía enorme. Fue sin duda uno de los mejores conciertos a los que he ido.

Y sin más os dejo. Espero que poco a poco estéis recuperando la normalidad, aunque no se le parezca a lo que teníamos antes. Pero bueno seguiremos escuchando y disfrutando de la música igualmente.

Ya sabéis que tenéis en Sotify una lista con todas estas canciones, aquí os la dejo. Además, os dejo también aquí un enlace a la lista Spotify que estoy haciendo con las canciones que voy recomendando en Twitter.

¡A seguir escuchando mucha y buena música!


Supersubmarina es una banda española de indie rock originaria de Baeza (Jaén). Está formada por José Chino (voz y guitarra), Jaime (guitarra solista), Pope (bajo) y Juanca (batería y percusión).

La idea de formar un grupo surgió en el 2005, cuando empezaron a tocar simplemente por diversión y en unas condiciones muy precarias. Uno de esos días que quedaron para tocar, introdujeron un arreglo a un tema que imitaba el sonido del mar, y de ahí salió el nombre original del conjunto.

No es hasta 2008 cuando empezaron a darle forma a “Cientocero“, su primer EP, que desde el 16 de diciembre se encontraba a la venta en formato digital. Está formado por cuatro canciones compuestas por ellos mismos. Cantan sobre los problemas cotidianos o las relaciones personales, pero lo hacen con un lenguaje propio y un estilo muy original. Tras este trabajo salió a la luz en 2009 un nuevo EP de título homónimo a ellos, “Supersubmarina“. En él publican otras cuatro canciones, algunas de las cuales aparecerán en su álbum debut.

A principios de 2010, Supersubmarina firmó por la compañía discográfica Sony Music para lanzar su primer disco. De título ‘Electroviral‘, recoge un compendio de 13 canciones, algunas de las cuales aparecieron en sus anteriores EP.

En mayo de 2011 se publica Realimentación, de nuevo bajo la firma Sony, lo que supone el tercer EP de la banda, conteniendo tan solo cuatro pistas a modo de extensión del LP Electroviral, ya que se mantiene el estilo enérgico de las canciones y constituye un paso más para que la banda se reafirme en el panorama musical español.

En las navidades de 2011 el grupo se dedica a maquetar los temas del que será su próximo disco “Santacruz”, que se publica el 22 de mayo de 2012, entrando al número 3 de ventas de los disco más vendidos en España. Se presentó en directo por todo el territorio español.

A principios de 2014, el grupo adelantó que se encontraba en el estudio grabando lo que sería su tercer LP. Ya el 23 de junio del mismo año, el grupo lanzó el primer sencillo del nuevo trabajo, Hasta que sangren. Además, revelaron que el título del nuevo trabajo sería Viento de cara.

Vía Wikipedia



LETRA

Vengo a decirte lo mismo / que tantas veces te he dicho / eso que poco me cuesta / y que tú nunca has oído / Pequeña de las dudas infinitas / aquí estaré esperando mientras viva.

Vengo a decirte que el tiempo / que ya llevamos perdido / es sólo un tiempo pequeño / en el cielo del olvido.

Que todo el daño que tengo / de lo que ya hemos sufrido / que no quise vivir de algo / para que hayas aprendido.

Porque como yo a veces sueño / nadie ha soñado contigo / que como te echo de menos / no hay en el mundo un castigo.

Pequeña de las dudas infinitas / aquí estaré esperando mientras viva / No dejes que todo esto quede en nada porque ahora estés asustada.

Vengo a decir que lo siento / aunque no tenga un motivo / para que cuando estés sola / sepas que a tu lado sigo.

Para que sientas que tienes / siempre a tu lado un amigo / Porque no quiero perderte / no quiero ser yo el perdido.

Porque como yo a veces sueño / nadie ha soñado contigo / que como te echo de menos / no hay en el mundo un castigo.

Pequeña de las dudas infinitas / aquí estaré esperando mientras viva / No dejes que todo esto quede en nada / porque ahora estés asustada.

Tranquila que la luna no se apaga / que su luz siempre nos guarda.

Vía musica.com