4 libros que me inspiran

Existe tal montaña de libros de ensayo en las librerías que nunca sabes muy bien cuál elegir. Los hay sobre infinidad de temas, de todos los tamaños y todos los colores. Habrá libros que te llamen por la portada u otros por lo que cuenten en su interior. Sea cual sea la razón por que escoges unos u otros, siempre es difícil acertar, como todo en la vida.

Siempre es difícil saber si ese libro pasará a tu lista de imprescindibles o a la de cosas que olvidar.

A mí, en cuanto a este tipo de libros, los de ensayo, siempre me han gustado aquellos que te aportan un valor, que te dejan enseñanzas a medida que vas leyendo y a los que puedes sacarle jugo aplicable a tu vida. Aquellos que te hacen abrir los ojos y preguntarte cómo es tu vida, que te motivan a realizar pequeños cambios que la puedan mejorar.

Este tipo de ensayos suelen estar en la seccion de autoayuda, pero me horripiliza ese término, porque no tienen nada que ver. Odio aquellos libros que intentan venderte una fórmula mágica de la felicidad, que te ofrecen los 7 pasos para ser más feliz o que te dicen que lo único que necesitas para que tu vida sea mejor es desearlo con mucha fuerza, quererlo, pues así el universo conspirará para que así sea.

No, no quiero fórmulas mágicas, sino libros que me acompañen en el camino, me ayuden a entender al ser humano, cómo es el mundo y todo lo que sucede a mi alrededor, que posibiliten que mejore mi vida por mí mismo, diseñando estrategias. Quiero libros que me abran la mente, que me den conocimientos, que satisfagan la curiosidad que tengo sobre la vida.


De pixar al cielo – Lawrence Levy

Me apasiona Pixar, me encantan sus películas, forman parte de mi vida y de cómo he idoportada_de-pixar-al-cielo_lawrence-levy_201802051636 creciendo. Adoro su forma de enseñarnos cómo somos, de analizar cómo es el ser humano y todas las emociones que nos recorren. Por eso me interesó tanto este ensayo, quería saber cómo se gestaba todo, cómo funcionaba por dentro.

El libro, escrito por Lawrence Levy, exdirector financiero de la casa de películas como Toy Story, Up o Inside Out, nos muestra las bambalinas de la empresa desde 1994, cuando aún no se había estrenado Toy Story y estaban prácticamente arruinados, hasta 2006 cuando la vendieron a Disney. Es un perfecto retrato de cómo apuestan por la creatividad, el esfuerzo humano y el riesgo de querer contar historias diferentes. Nos muestra que todo camino conlleva un reto, un esfuerzo y que habrán momentos de caída, tiempos difíciles, pero que con trabajo y buenas ideas se puede llegar a cualquier parte.

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De qué hablo cuando hablo de correr – Haruki Murakami

Escribir no es fácil. Bueno, en realidad, pocas cosas lo son en esta vida. El deporte nos puede ayudar en los momentos más difíciles, en esos instantes en que necesitamos despejarnos y olvidarnos del mundo, en que necesitamos descansar de aquellas cosas que nos traen de cabeza.

En este libro, el conocido escritor japonés nos explica su experiencia corriendo, el cómo9788483832301 se mentaliza para hacerlo, cómo hacer este tipo de ejercicio sirve para ejercitar la mente, para hacerla más fuerte, más dura, cómo sirve para plantearte un objetivo y trabajar para lograrlo. Y también nos habla del placer del después, del descanso, de disfrutar de no hacer nada.

Yo empecé a correr de forma regular el año pasado y os puedo decir que sí, que es magnífico. Me encanta ir tranquilamente por ahí con un buen podcast o música en los oídos, ponerme metas y cumplirlas, vaciarme de lo malo que me haya sucedido ese día o cualquier cosa que me coma la cabeza, respirar naturaleza e incluso sentir el dolor en las piernas para luego aliviarme al parar.

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Libera tu magia – Elizabeth Gilbert

Creo que todas las personas somos creativas, que hay algo en nuestro interior que nos invita a crear, pero no siempre sabemos o lo dejamos sacar a relucir.

Y es que no es fácil, hay mil cosas que nos frenan a la hora de producir. A veces nolibera-tu-magia tenemos tiempo, el trabajo nos lo impide, las ideas están flotando en el aire pero no sabemos exactamente cómo juntarlas y darles forma o, básicamente, no sabemos arrancar o nos da pereza.

Este libro habla de la constancia, de que es imposible dar rienda suelta a la creatividad sin un poco de humildad y trabajo, de que lo importante es disfrutar con lo que uno hace y que si queremos llegar a alguna parte es vital comprometernos con lo que hacemos. Y, sobretodo, saber que tenemos derecho a tropezar, a caernos, que lo importante es saber qué enseñanza extraemos de todo ello.

Yo como escritor lo vivo todos los días. Cada vez que me pongo frente a la página en blanco me doy cuenta de que estoy corriendo una maratón, que a veces el trabajo no da frutos inmediatos, pero sacando a la luz toda mi creatividad, que estoy dejando algo bonito para mí, para el mundo.

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Mientras escribo – Stephen King

Adoro a Stephen King. A pesar de todo lo que vende, creo que es uno de los autores más infravalorados que existen, quizá por ello, por ser un bestseller. Creo que no se le valora como debería, pero pienso que es uno de los mejores creadores de personajes que existen. Tienen un transfondo emocional increíble y muchos matices, no hay buenos ni malor, sino que todos son grises, como siempre en la vida, al fin y al cabo.

9788497597326Como escritor, nunca está mal aprender de los maestros y conocerlo todo sobre ellos, así que este libro me resulta interesantísimo. En él, Stephen hace un recorrido por su historia escritoril, desde sus comienzos, siendo solo un niño, hasta que empezó a ser un superventas.

Es genial ver cómo fue trabajando poco a poco para ganarse estar en el lugar donde está, cómo hasta él, uno de los más grandes tropezó y se cayó un montón de veces antes de poder ganarse la vida en esto. Según cuenta, acumulaba todos los rechazos editoriales que le mandaban, los cuales le servían para motivarle y mejorar. Al final es lo que deberíamos hacer siempre: sacar lo bueno hasta de aquellas cosas que nos parecen más negativas.

Además, ofrece un montón de consejos útiles para toda aquella persona que le guste este mundillo y quiera mejorar en él. Creo que cada uno debe seguir sus propios consejos y qué cosas puede cambiar y mejorar, qué aspectos le vienen bien y cuáles no, pero nunca de más tener ciertas cosas en cuenta.

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Bueno, espero que os animéis con este tipo de lectura y que no os eche para atrás el hecho de que muchas veces este tipo de libros sean considerados de autoayuda. Creo que son conceptos muy distintos, una cosa es ofrecer fórmulas mágicas y otra bien distinta es aportar valor. Pienso que esto último nos puede ser de muchísima utilidad para crecer como seres humanos.

¿Sueles lees este tipo de libros? ¿Cuáles son tus favoritos, aquellos que recomendarías? ¡Te leo!

Million Reasons – Lady Gaga (Mi canción de la semana XXV)

¡Hola a todos/as! ¿Cómo lleváis el encierro? Supongo que para muchos son días complicados, estamos acostumbrados a hacer determinadas cosas con total libertad y es duro que no las quiten. Al menos creo que esto servirá para valorar las pequeñas cosas: beberte ese refresco o cerveza con los amigos en la terraza de un bar, salir a pasear al monte o asistir al concierto de tu grupo favorito. Creo que cuando todo vuelva a la normalidad, porque yo espero que volvamos a lo de antes, valoraremos más esos pequeños aspectos de la vida.

Creo que la cultura, en estos tiempos, se ha convertido en algo más importante de lo que ya era. Ver una película, leer un buen libro o escuchar una canción hacen que huyamos de toda esta situación por unos instantes y que disfrutemos. Ya sabéis que yo siempre os animo a que escuchéis música y descubráis canciones y grupos nuevos, pero ahora lo quiero hacer más que nunca.

La canción que os traigo hoy probablemente ya la conozcais, esta artista es una de las más importantes del mundo y sus temas suenan en todas partes. Pero creo que esta es su mejor canción y una de las más bonitas que he escuchado nunca, y no por ser conocida debo dejar de analizarla. Hoy os traigo un temazo que te llega al corazón y te rompe el alma, hoy suenan en este blog Lady Gaga y su canción Million Reasons. lmmarco49027779-gente-lady-gaga-instagram200216133951-1581856936460

No suelo escuchar a Lady Gaga, los temas que suele cantar, más dance o electrónicos, no son de un estilo de música que a mí me guste o que escuche por gusto, sino que casi siempre me la he encontrado por la radio o incluso en las discotecas. Pero debo reconocer que es una artistaza como la copa de un pino y que su voz es de las más poderosas del mundo.

Creo que incluso se la infravalora, quizá por relacionarse con este tipo de música o por alguna de sus extravagancias (véase cuando llevó un vestido hecho de carne). Pienso que la gente la ha tachado como una de tantas artistas que solo busca llamar la atención y no se ha centrado en su voz, en algunas de sus creaciones que son realmente complejas.

Como digo, a mí no me gusta la música electrónica o dance, así que no fue hasta que escuché canciones como este Million Reasons o incluso vi su actuación en Ha nacido una estrella, cuando la valoré como es debido.

Esta canción pone los pelos de punta desde el primer instante, desde que esas primeras notas de piano y guitarra te introducen en ella. Ya veis qué poco hace falta para ambientarte y desear cerrar los ojos para dejarte llevarte llevar. Luego la voz de Gaga entra poderosa y ya te envuelve del todo, va creciendo junto a la música y sientes cómo se va haciendo grande hasta el estribillo.

De momento aún hay calma, aún la canción es tranquila y te acompaña como si estuvieras en una nube que te va meciendo a su compás. Te cuenta poco a poco que alguien le está dando un millón de razones para que lo abandone, para dejarlo. Pero ella intenta aferrarse a algo, solo necesita un pequeño respiro, un pequeño refugio al que agarrarse para continuar. Pero no hay nada, solo razones para dejarlladygaga-gettyimages-634608864-1586277253o.

¿No os ha pasado nunca? Que haya una balanza enorme en la que caben un millón de razones que te llevan a abandonarlo todo pero tu te quieres quedar, quizá pensando en todo lo que fuisteis o en todo lo que querríais ser. Tal vez incluso porque lo idealizaste todo demasiado y, a pesar de que sabes que duele, solo te quedas con ese ideal que te hiciste.

El tema se toma un pequeño respiro después del primer estribillo y luego sigue creciendo, haciéndose más grande. La cantante nos cuenta que no deja de pensar en ello, que se mantiene en vilo, atenta a todo lo que pasa, como si hubiera dejado de respirar por unos instantes y su cuerpo estuviese esperando la orden para volver a hacerlo. Lo hace porque le dan rabia ese millón de razón, ese aluvión de motivos que le piden abandonar, que le llevan a parar y bajarse del mundo, dejar a esa persona con la que ha compartido tanto. Lo hace porque ya ni siquiera cree lo que le dice, ya no sabe si hay verdad en sus palabras, solo ve ese millón de razones por las que parar.

Pero no es fácil, ¿verdad? Por muchos motivos que te dé, por muchas razones que haya, siempre es complicado dejar a alguien con quien has compartido vida y alientos, alguien que te ha dado momentos felices y recuerdos imborrables, alguien que ha formado parte de ti.

La canción llega de nuevo al estribillo y Gaga intenta ver algo bueno incluso en aquellas cosas malas, intenta ver más allá e incluso ruega que le dé algún motivo por el que quedarse, se pregunta incluso por qué demonios no puede hacerle, por qué no puede mostrarle algo bueno.

15314Entonces rompe ya del todo y la canción se hace enorme. Cierro los ojos mientras música y voz se unen y se hacen grandiosas. Canto con ella a plena voz y desgarro mi alma a su compás, dejando que cada una de las notas se meta en mi pecho y llegue a lo más hondo. Me imagino a Gaga en un abismo desde el que canta angustiada, en el que pide desesperada que le dé alguna puñetera razón para quedarse. Un abismo desde el que grita que tiene un millón de razones para marcharse, pero solo necesita algo de esperanza, algo a lo que agarrarse.

Y es que a veces solo necesitamos eso para ser felices: un poquito de esperanza, un poquito de fe en la persona a la que queremos, a pesar de que haya un millón de razones que nos hagan querer abandonar.

Voy a intentar recomendar aquellas canciones que se alejan un poco de las típicas por las que se conoce a esta maravillosa mujer, ya que, como digo, creo que la gente solo se ha quedado con una imagen de ella y, día a día, nos demuestra lo polifacética y gran artista que es en muchísimos otros aspectos.

Desde luego os voy a recomendar Shallow, la principal canción de la película Ha nacido una estrella, film que también os recomiendo. Además, también sería genial que le echarais un vistazo a temas como Always remember us this way, Diamond Heart o Joanne, canciones donde se refleja con más claridad la potencia vocal de esta cantante, lo artista que es.

Además, os recomiendo ver en Netflix  Gaga: five foot two, un documental interesantísimo sobre su trabajo y en el que que se puede ver a la perfección lo enorme y profesional que es.

Y nada más, con esto os dejo. Espero que paséis estos días de la mejor manera posible y que no os preocupéis por no ser todo el rato productivos o por sentiros mal en ciertos instantes. Son muchos días encerrados ya y no es fácil estar bien todo el tiempo. Esperemos que todo acabe cuanto antes y al menos nos pueda dar un poco el aire.

Yo, mientras tanto, por si os aburrís, os dejo por aquí el enlace para comprar mi novela, tanto en físico como en digital.

Además, os dejo también aquí un enlace a la lista Spotify que estoy haciendo con las canciones que voy recomendando en Twitter. Y es que, al final, pase lo que pase, una de las cosas más importantes, como he dicho antes, es seguir escuchando música, porque nos ayuda hasta en los momentos más difíciles.

¡A seguir escuchando mucha y buena música!


Stefani Joanne Angelina Germanotta (Nueva York, 28 de marzo de 1986), más conocida por su nombre artístico Lady Gaga, es una cantante, compositora, productora, bailarina, actriz, activista y diseñadora de moda estadounidense. Nacida y criada en la ciudad de Nueva York, estudió en la escuela Convent of the Sacred Heart y asistió por un tiempo breve a la Tisch School of the Arts, perteneciente a la Universidad de Nueva York, hasta que abandonó sus estudios para enfocarse en su carrera musical. Fue así como irrumpió en la escena del rock en el Lower East Side de Manhattan y firmó un contrato con Streamline Records hacia fines de 2007. En la época en que trabajaba como compositora para dicha discográfica, su voz llamó la atención del artista Akon, quien la hizo firmar un contrato con Kon Live Distribution.

Gaga adquirió fama como artista tras el lanzamiento de su álbum debut, The Fame (2008), que incluye los sencillos «Just Dance», «Poker Face», «LoveGame» y «Paparazzi». Tras comenzar su gira The Fame Ball Tour, lanzó el EP The Fame Monster (2009), que contiene las canciones «Bad Romance», «Telephone» y «Alejandro». Su siguiente álbum, Born This Way (2011), llegó al primer lugar de varias listas de ventas y contiene sencillos como «Born This Way», «Judas», «The Edge of Glory» y «Yoü and I».​ Tras una lesión en la cadera que la forzó a cancelar la gira, la artista se tomó un descanso y posteriormente lanzó su tercer álbum de estudio, Artpop (2013), que se convirtió en su segundo álbum número uno en Estados Unidos y contiene las canciones «Applause» y «Do What U Want». Su cuarto álbum de estudio fue Cheek to Cheek (2014), un álbum de jazz en colaboración con Tony Bennett que se convirtió en su tercer álbum número uno en Estados Unidos.

 Meses más tarde, publicó su quinto álbum de estudio, Joanne (2016), que incluye el tema «Million Reasons». En 2018, Gaga debutó en el cine en la película A Star Is Born, la cual fue un éxito en crítica y taquilla.

Vía Wikipedia



You’re giving me a million reasons to let you go / You’re giving me a million reasons to quit the show / You’re giving me a million reasons / Give me a million reasons / Giving me a million reasons / About a million reasons

If I had a highway, I would run for the hills / If you could find a driveway / I’d forever be still / But you’re giving me a million reasons / Give me a million reasons / Giving me a million reasons / About a million reasons

I bow down to pray / I try to make the worst seem better / Lord, show me the way / To cut through all his worn out leather / I’ve got a hundred million reasons to walk away / But baby, I just need one good one to stay

Head stuck in a cycle / I look off and I stare / It’s like that I’ve stopped breathing / But completely aware / Because you’re giving me a million reasons / Give me a million reasons / Giving me a million reasons / About a million reasons

And if you say something that you might even mean / It’s hard to even fathom which parts I should believe / Because you’re giving me a million reasons / Give me a million reasons / Giving me a million reasons / About a million reasons

I bow down to pray / I try to make the worst seem better / Lord, show me the way / To cut through all his worn out leather / I’ve got a hundred million reasons to walk away / But baby, I just need one good one to stay

Oh, baby I’m bleeding, bleeding / Stay, hey /Can’t you give me what I’m needing, needing? / Every heartbreak makes it hard to keep the faith / But baby, I just need one good one / Good one, good one, good one, good one, good one

When I bow down to pray / I try to make the worst seem better / Lord, show me the way / To cut through all his worn out leather / I’ve got a hundred million reasons to walk away / But baby, I just need one good one, good one / Tell me that you’ll be the good one, good one / Baby, I just need one good one to stay

TRADUCCIÓN

Me estás dando un millón de razones para dejarte ir / Me estás dando un millón de razones para abandonar el show / Me estás dando un millón de razones / Me das un millón de razones / Me estás dando un millón de razones / cerca de un millón de razones.

Si tuviera una autopista, correría a buscar refugio / Si pudieras encontrar un acceso / me quedaría parada para siempre / Pero me estás dando un millón de razones / Me das un millón de razones / Me estás dando un millón de razones / cerca de un millón de razones.

Yo me inclino para rezar / intento hacer que lo peor parezca mejor / Señor, muéstrame la manera / de rasgar y atravesar todo su desgastado cuero / Tengo un millón de razones para marcharme / pero cariño, solo necesito una buena (razón) para quedarme.

La cabeza atrapada en un bucle / miro a lo lejos y observo / es como si hubiera dejado de respirar / pero de forma totalmente consciente / Porque me estás dando un millón de razones / Me das un millón de razones / Me estás dando un millón de razones,
cerca de un millón de razones.

Y si dices algo que puede que incluso sientas de verdad / es difícil desentrañar qué partes debería creer / Porque me estás dando un millón de razones / Me das un millón de razones / Me estás dando un millón de razones / cerca de un millón de razones.

Yo me inclino para rezar / intento hacer que lo peor parezca mejor / Señor, muéstrame la manera / de rasgar y atravesar todo su desgastado cuero / Tengo un millón de razones para marcharme / pero cariño, solo necesito una buena para quedarme.

Oh, cariño, estoy sangrando, sangrando / Quédate, eh / ¿No puedes darme lo que necesito, necesito? / Cada desengaño hace que sea difícil mantener la fe / pero cielo, solo necesito una buena / una buena, una buena, una buena, una buena.

Cuando me inclino para rezar / intento hacer que lo peor parezca mejor / Señor, muéstrame la manera / de rasgar y atravesar todo su desgastado cuero / Tengo un millón de razones para marcharme / pero cariño, solo necesito una buena, una buena / Dime que tú serás el bueno, el bueno / Cariño, solo necesito una buena para quedarme.

Letras vía letraseningles.es

 

 

 

Productividad en tiempos de encierro

“¿Qué estás haciendo estos días?”

¿Cuántas veces os han hecho esta pregunta durante estas últimas semanas? Supongo que se hace sin ninguna mala intención, simplemente con el ánimo de interesarse por ti, saber que estás bien. Pero, creo que, intrínsecamente, siempre lleva consigo la connotación “¿Estás aprovechando estos días?”.

Nunca he sido una persona que me haya exigido mucho a mí mismo. Recuerdo pasar sin pena ni gloria por el instituto y lo único que me importaba era aprobar, daba igual con un diez que con un cinco. Luego llegué a la universidad y las notas mejoraron enormemente, pero más que por exigencia, porque me apasionaba lo que hacía y porque me picaba con mis compis. Siempre pique positivo.

Pero no sé que me pasa últimamente. Paso los días intentando hacer cosas que me aporten algo, que den valor a mi vida y sumen, me obligo a mí mismo a estar constantemente activo y me entra un sentimiento enorme de culpabilidad si no lo hago.

La palabra clave siempre es PRODUCTIVIDAD.

Tener que ser siempre productivo, estar creando de manera continua, que tu tiempo no se pierda en algo banal que no te dé una renta  en el futuro. ¿Qué haces viendo una serie? ¿Eso qué te va a aportar? ¿Por qué juegas a ese dichoso juego de ordenador cuando podrías estar escribiendo la gran novela europea del siglo XXI?

Sí, a mí lo que más me come la cabeza es el hecho de escribir.

Nunca creí que el hecho de publicar me iba a suponer tal aumento de presión. Autoimpuesta, por supuesto, nadie me obliga a estar escribiendo todo el tiempo, o a pensar en mi próxima novela, tampoco a publicar todos los años. Es algo que me digo a mí mismo todo el tiempo, pero no funciona. Tengo que escribir, tengo que conseguir acabar ese dichoso manuscrito antes de esa fecha, enviar ese relato a ese concurso y pensar nuevas ideas para no quedarme nunca vacío. Tengo que contentar a mis lectores porque es lo que se espera de mí, porque cuando estás presentando una novela ya te están preguntando que para cuándo lo siguiente, porque debes dejar un legado.

No, no, no. Nadie espera nada de ti, al menos no con el ansia con la que tú te crees. No es necesario escribir ni publicar siempre. Hay gente que no lo hará en su vida y tú pretendes hacerlo de manera constante. Te exiges tanto a ti mismo que incluso hay momentos en que odias esto. ¿Cómo puedes haber llegado al punto de odiar aquello que tanto te gusta?

Es una mierda, simple  y llanamente.

Lo peor de todo esto es que mucha de esta presión viene por querer compararme. Sí, con esa persona que con cinco años menos tú ya ha publicado quinientas veces, con esa otra que cada día se saca tres mil palabras de la chistera o con esa otra que aumenta sus seguidores en redes por cientos.

Lo que me tengo que repetir cada día es que cada persona tiene sus circunstancias, que cada uno hace lo que puede.

Este confinamiento ha acrecentado esa presion de hacer de todo todo el tiempo. Ya no es solo escribir, me sabe mal tumbarme un rato a ver una peli y no estar leyendo o coger la cámara y practicar echando fotos, o la guitarra para intentar tocar esa canción que lleva atascada desde hace tiempo, o aprender a dibujar, o hacer más ejercicio aún si cabe, estudiar algo.

Pero tengo que permitirme poder aburrirme. No solo se es productivo haciendo cosas, también es lo es descansar y aburrirse, porque también esto nos hace crecer y dar rienda suelta a la creatividad, nos prepara el cuerpo y la mente para cuando estemos más activos.

Aburrirse es la mejor manera de crear.

Me tengo que permitir incluso estar mal. Que haya días en que no tenga ganas de nada ni de nadie, que solo quiera encerrarme en mi mierda y que todo pase, que empiece el siguiente, que acabe. Me tengo que permitir estar triste porque es imposible sentirse bien u optimista todo el tiempo. Hay días que sí y hay días que no, como dice la canción. Lo importante es que miremos el conjunto y nos sintamos bien con la imagen que vemos de nosotros mismos.

Me lo tendré que grabar a fuego, hacer callar a esa vocecita que me dice todo el tiempo que levante el culo y me mueva, que estoy perdiendo el tiempo, que mientras yo descanso hay otro que lo está haciendo mejor que yo. Tendré que decirle que quiero no hacer nada, que quiero estar tirado mil horas en el sofá sin preocuparme, que también es sano.

Y es que no hacerlo, permitir que esa vocecita siga hablando, me llevaría a aborrecer aquello que siempre he amado.

 

Qué jodido es asociarte a algo.

Escuchar aquella canción que tanto te gustaba, ver esa película que me recomendaste y recordarte.

Qué jodido es hacerlo cuando estoy intentando olvidarte.

Lo odio. Escuchar esos acordes y que aparezcas delante de mí, volver a ese momento en que me hablaste emocionada, me tarareaste la canción y yo la escuché por primera vez sin saber que esa canción serías tú para siempre, que ya no tendría otro sentido.

Odio ver la escena de aquella película que comentamos al detalle, que destripamos al milímetro porque era tu favorita, que ya no puedo ver de otra manera que no sea recordándote.

Te convertiste en película, libro y canción. Uno de cada lleva tu nombre y tu rostro.

Y joder, vaya mierda, cerrar los ojos y que vuelvas a mí de esa manera, que aparezcas en cualquier momento inesperado sin yo quererlo, que me hayas olvidado y yo no poder hacerlo.

Lo odio porque temo que no te marches jamás.

¿Cómo hacerlo si convertiste tu canción en una de mis favoritas?

¿Cómo hacerlo si tengo ese libro en la estantería?

¿Cómo hacerlo si parece que todo el mundo habla de ello, de ti?

Me pregunto si a ti también te pasará, si escucharás mi canción favorita y también apareceré ante ti.

No creo, no creo siquiera de que te acuerdes de cuál es mi canción favorita, a pesar de que te la canté mil veces.

No creo que te acuerdes siquiera de mí.

Y, mientras tanto, yo vuelvo a escuchar tu canción.

¿Has pensado ya en cómo será nuestro adiós, en cómo serán nuestros últimos minutos juntos?

No queda mucho para que nuestras voces se apaguen lentamente hasta ese agónico final, hasta el oscuro silencio. Como un precipicio que se acerca a nosotros sin que podamos hacer nada para frenarlo.

Nos falta todo, las ganas y la vida, esa que parecía querer brillar siempre y no creíamos que tuviera final.

Claro que lo tenía, todo acaba, hasta lo que parece ser para siempre.

Pienso mucho en cómo será esa caída, en cuándo se producirá, en lo que vendrá después. Pienso en quién dirá la última palabra, quizá sin ni siquiera saber que es la última, sin tener ni idea de que después solo habrá silencio. Y vacío.

Pienso en el escenario de nuestra historia, ese en el que hemos actuado, en los focos apagados y las gradas vacías, en los momentos que vivimos y solo quedan como eco, como sombras y fantasmas.

Pienso, sobretodo, en si me recordarás.

Luego vendrá el intentar subir por el precipicio, el no saber si hemos caído, si de verdad es el final, el darse cuenta de que todo ha acabado, el ver el rostro del otro en todas partes y querer moverse por impulsos.

Darse cuenta de que lo mejor que se puede usar en estos casos es la razón.

Es jodido tener la certeza de que esto tiene final, que solo quedan unos pasos.

Supongo que el último será el olvido, cuando ya incluso el eco se apague, cuando ya incluso hayamos olvidado nuestros rostros y solo queden nuestros nombres, lo que nos hicimos sentir uno al otro.

Creo que, siendo realistas, eso también se desvanecerá.

Nos damos de la mano y caminamos hacia el inevitable final. Nos miramos a los ojos y vemos en ellos toda nuestra historia. Sonreímos.

Y decidimos cómo acabará esta historia.