Aquí estaré esperándote

Ahora que estoy sólo, ahora que estoy apunto de perderme entre la fantasía de mis sueños, ahora que todo está en silencio y puedo escuchar hasta mis propios pensamientos, pienso en ti.

No pasan por mi mente los recuerdos tristes ni las discusiones que hemos tenido por cosas que minutos después ya no importaban, discusiones que terminaban con un dulce beso en los labios y alguna lágrima en nuestra mejilla.

Sé que tardaré en verte, que mi piel ya no se erizará cuando tú estás cerca, que nuestras miradas tardarán meses en conectar como si tuviésemos la misma mente, los mismos pensamientos, los mismos sueños, ilusiones.

Miro a través de la ventana, la noche está rasa y estrellada y me consuela pensar que el mismo espectáculo celeste que estoy viendo yo también lo estás viendo tú, que esta luna que se presenta redonda, grande y blanca la puedes estar mirando tú en este mismo instante, y pienso…

¿Cuándo volverás?

¿Cuándo podré abrazarte como si no hubiera nada más en este mundo?

¿Cuándo podré darte un beso en esos pequeños labios que me hacen enloquecer?

Aquí estaré esperándote, aquí, en mi ventana, a la tenue luz de la luna.

Noche en la playa

El día que llamó al timbre de mi casa, se echó a mis brazos y mientras lloraba a lágrima tendida me dijo “me han dicho2357893442_e853dacc36 mis padres que nos vamos de la ciudad” se me cayó el alma a los pies. Se llamaba Gema, tenía el pelo marrón liso, una piel de un tono moreno y los que más me encantaba de ella eran sus ojos de un azul intenso que me conquistaron desde el primer momento en que la vi, era sencilla y una persona inteligente como no había conocido antes.

Reconozco que aquella noche la pasé muy mal, recordando los momentos que habíamos pasado durante el año y medio que llevábamos juntos, tantos besos, tantas caricias, tantas miradas que habían llenado nuestras tardes iban a acabar de un carpetazo y una relación como la nuestra no podía acabar de esa forma así que después de rondarle un par de veces a la cabeza se me ocurrió que debíamos pasar una última noche juntos, una última noche especial. Sigue leyendo