Noche en la playa

El día que llamó al timbre de mi casa, se echó a mis brazos y mientras lloraba a lágrima tendida me dijo “me han dicho2357893442_e853dacc36 mis padres que nos vamos de la ciudad” se me cayó el alma a los pies. Se llamaba Gema, tenía el pelo marrón liso, una piel de un tono moreno y los que más me encantaba de ella eran sus ojos de un azul intenso que me conquistaron desde el primer momento en que la vi, era sencilla y una persona inteligente como no había conocido antes.

Reconozco que aquella noche la pasé muy mal, recordando los momentos que habíamos pasado durante el año y medio que llevábamos juntos, tantos besos, tantas caricias, tantas miradas que habían llenado nuestras tardes iban a acabar de un carpetazo y una relación como la nuestra no podía acabar de esa forma así que después de rondarle un par de veces a la cabeza se me ocurrió que debíamos pasar una última noche juntos, una última noche especial. Sigue leyendo