Volver – Morgan (Mi canción de la semana XXII)

¡Hola a todos/as! ¿Cómo os va el verano? Espero que bien. Esta época está llamada a ser la del descanso y disfrute pero muchas veces tenemos mil obligaciones que nos hacen ir de un lado para otro y darnos cuenta de que la vida de adulto no es tan fácil como la que imaginamos al firmar el contrato a los 18.

Yo, lo cierto, es que no paro quieto. A pesar de que ahora estoy en plenas vacaciones de mi trabajo como maestro, sigo ayudando en el bar en el que he trabajado estos últimos dos años; mi próxima novela va viento en popa, cada vez coge más forma y me entusiasma cómo está quedando, aunque lleve poco escrito; voy a empezar con las presentaciones de La chica de las mariposas, la novela que he conseguido publicar; y ahora, encima, he decidido empezar a hacer cursos que me formen más en relación al tema de la educación y la sexología porque nunca se debe dejar de aprender.

Y no, apenas tengo vida social. Maravilloso.

Hace semanas que quería pasarme por aquí para analizar alguna canción y, realmente, no me decidía por ninguna. Últimamente estoy descubriendo bastantes que sé que se convertirán en mi banda sonora durante mucho tiempo, pero no se me ocurría ninguna a la que, realmente, le pudiera hacer un análisis. Entonces se me encendió la bombilla y pensé en este grupo que me está dando tanto últimamente. Os hoy traigo magia y belleza, el nudo en el estómago. Hoy os traigo a Morgan con su temazo Volver.

Descubrí a Morgan hace un par de años. En aquella época buscaba canciones tranquilas1552558982_453038_1552561157_noticia_normal en Spotify relacionadas con el soul e incluso jazz. En una de tantas listas me encontré con el grupo y, lo cierto, es que apenas me quedé con un par de canciones para escuchar más de una vez: Home y Praying. Y sí, las tenía guardadas en mi móvil, las escuchaba cada dos por tres porque me llamaban la atención pero no pasaban de ahí. Al principio no fue un bombazo para mis oídos, e incluso, como os digo ni siquiera este Volver me había vuelto loco.

Pero siempre lo digo, la música son segundas oportunidades, masticar las canciones lentamente, no prejuzgar. Morgan empezó a formar parte realmente de mi vida el año pasado con su disco Air, con su temazo Sargento de hierro (canción con la que dudé si hacer una review y que tal vez haga en una próxima ocasión). A partir de ahí empecé a investigarlos de verdad y me enamoré irremediablemente.

Volver es una canción que te eriza la piel desde las primeras notas de piano, que te sumerge desde el principio y te lleva a un estado emocional sumergido en todos esos recuerdos que seguro guardas en tu interior, los que te hacen pensar en esa persona, en esa historia, en aquello que viviste y que se te quedó grabado.

Y es que esa primera estrofa ya es demoledora, esa que prácticamente define la canción y que concluye en el durísimo “si me ahogo sé que no me salvarás”. Pensar que esa persona ya no está, que pase lo que pase no volverá a tu lado, que todo lo que vivisteis ya no vale para nada porque acabó. Ya no hay nada, ya no sois nada, tal vez ya ni le importas.

fotonoticia_20190627112856_640Y te das cuenta de que se escapa, de que vuestra historia se escurre de entre los dedos, y te da rabia porque sabes que esa persona es especial, lo has visto brillar. ¿Cuántas veces hemos mirado a esa persona y la hemos desnudado por dentro? ¿Cuántas veces nos hemos dado cuenta que era lo que necesitábamos, lo que llevábamos tiempo esperando? Y joder, ¿qué ocurre si lo vemos correr, si sentimos que se aleja de nosotros, si todo desaparece y ya no queda nada?

Y llega el momento en que escuchas el silencio, en que no ves a nadie alrededor, en que la realidad te golpea y ya sabes que la soledad es tu única compañía, que esa persona, definitivamente no está, que se ha ido. Y lo único que quieres es gritar tan alto que te escuche el mundo entero, gritar los porqués y las dudas, de esas infinitas que te entran cuando todo acabe y no entiendes nada.

Pero entonces te das cuenta de todo, de que quién te debe echar de menos es esa persona, que quién debe estar esperando es ella o él, que es ella o él quien debe tener las dudas y tú tener las riendas entre tus manos, que tú mereces decidir si vale la pena, si vuestra historia debe terminar, que no todo vale, que es esa persona quién no te debe fallar.

Que si corre, esta vez no habrá otra oportunidad.

Todo esta historia acompañada con unas sencillas notas de piano que se te clavan en laP1010111-3-2-e1525460496829-710x442 piel como si fueran latidos de corazón, que golpean, que hacen sentir, que incluso duelen cuando la canción va adquiriendo más cuerpo y potencia. Y luego cabe destacar la voz de Nina, su cantante, que desgarra y endulza a la vez, que calma mareas y hace despertar gigantes, que te permite cerrar los ojos y dejarte llevar hacia lugares llenos de paz. Creo que es la voz más especial que tenemos ahora mismo en la música en castellano.

Realmente hace poco que llevo escuchando a Morgan en bucle pero ya los he hecho míos, ya forman parte de mí. Hoy os he traído una canción preciosa, llena de verdad, pero creo que su estilo no es el que más caracteriza al grupo, al que creo que marca mucho más el blues y el soul. Esto se refleja en otras canciones que os recomienda sin dudar como Another Road, Flying Peacefully, Work o Attemping, canciones con un rollazo increíble, totalmente distintas a cualquier cosa que se haga en España ahora mismo y que parecen más propias de un grupo totalmente considerado y con años de trayectoria detrás, no de uno que solo tenga dos discos en el mercado.

Morgan es un grupo al que estoy deseando ver en directo, uno de los pocos a los cuales no he visto y tengo realmente ganas por el rollo que desprenden, por ese buen hacer tanto a nivel instrumental como a nivel vocal, por ese aurea de verdadero rock and roll que poseen mezclado con los tintes antes mencionados, más propios de una banda tal vez estadounidense. Espero poder hacerlo pronto.

Y con esto me despido. Estoy contento porque, mientras escribía este artículo se me han ido ocurriendo varias canciones con las que poder hacer más. Así que no lo dudéis, tenéis “Mi canción de la semana de cuando tengo tiempo y fuerzas” para rato 🙂

¡A seguir escuchando mucha y buena música! 🙂


MORGAN es un proyecto nacido a mediados de 2012, momento en el que Nina de Juan (piano, voz) , muestra sus composiciones a Paco López (guitarra y voz) y a Ekain Elorza (batería), aunque no es hasta finales de 2015 cuando deciden entrar en el estudio a grabar su primer álbum. El estudio elegido es La Cabaña (Madrid) donde, con la ayuda del productor José Nortés (Ariel Rot, Quique González) registran su primer disco, North, que autoeditan y deciden distribuir ellos mismos.

El disco sale a la venta en febrero de 2016, coincidiendo con su vuelta a los directos, esta vez ya con formación eléctrica y la incorporación a la banda de Alejandro Ovejero al bajo y David Schulthess al teclado. Este primer concierto de presentación en la Sala Sol también es el primero en el que cuelgan el cartel de “no hay entradas”: unas semanas después, harían lo mismo en Berriz (Bizkaia) y en sus dos conciertos en el Teatro Lara de Madrid, en junio y setiembre de 2016.

A partir de ese momento, y hasta finales de 2017, Morgan no ha parado de tocar allí donde han podido. Durante 2016 presentan su disco en directo en 30 conciertos tanto en ciudades diferentes de la península -‐ festivales como Mad Cool, Sonorama, Gigante, Actual,… cruzando por primera vez el Atlántico para hacer dos fechas en Brasil, junto a la brasileña Tulipa Ruiz -‐ ganadora de un Grammy Latino ese mismo año – y cerrando el año acompañando a Leiva en su concierto del Palacio de los Deportes.

2017 fue el año de su consolidación como banda: arrancaron de la mejor forma posible reeditando su disco de manera autogestionada y entrando en listas de “más vendidos”: han seguido recorriendo de nuevo todo el país hasta llegar a los casi 100 conciertos en ciclos, salas y festivales, agotando las entradas en Madrid en salas como Ochoymedio o Joy Eslava y vendiendo centenares en otras como Barcelona, Bilbao o Coruña.

En marzo de 2018 y tras sólo dos meses parados, vuelven de nuevo con su segundo disco, AIR: el disco que sin duda va a marcar un antes y un después es su carrera como banda, grabado y producido entre finales de 2017 y principios de 2018 de nuevo por Jose Nortes, en Madrid.

Vía Morgan


 

LETRA

Sé que ya no importan las preguntas que fallé y cuando intente corregirme no estarás.

Sé que no te importa que no pueda respirar y si me ahogo sé que no me salvarás.

Tienes algo dentro yo lo he visto brillar pero corres.

Échame de menos, no me falles esta vez porque no sé si voy a volver.

Ya no dices nada y tengo ganas de gritar, sin querer estoy dejándote volar.

Es un poco tarde para remover la sangre, hace tiempo que olvidé cómo parar.

Tienes algo dentro yo lo he visto brillar pero corres y correr.

Échame de menos, no me falles esta vez porque no sé si voy a volver.

Tienes algo dentro y si no paras de correr voy a dejarte y no voy a volver.

 

Qué casualidad – Shinova (Mi canción de la semana XX)

¡Hola a todos/as! Cómo cambian las cosas. A veces pasa que crees que tu vida se ha estabilizado, que has encontrado una cierta comodidad y que vas viento en popa con cierta tranquilidad. Y de pronto te cambian todos los esquemas. De pronto recibes una llamada y tienes que cambiar tu vida 180 grados, de pronto tienes que recorrer 400 kilómetros y empezar una nueva vida, y volver a comenzar, y volver a readaptarte, y se supone que te gusta o que te tiene que gustar porque es lo que has decidido ser, porque es para lo que llevas estudiando y preparándote tantos años.

Por fin puedo decir que soy profesor, por fin es oficial, doy clases en un colegio, y se supone que debería estar feliz, pero llega en el momento en el que más estabilidad había encontrado, en el momento en que más me había planteado mi futuro, el qué quiero ser. Espero que esta experiencia no sea más que el empujón que me ayude a encontrar todas las respuestas.

Bien, después de este repaso de mi vida que sé que a nadie le interesa, vamos a lo que de verdad importa. Hoy os traigo a un grupo al que hace tiempo que quiero traer aquí. Los descubrí en pleno cierre del blog y ahora que he vuelto no he podido resistirme más a hablar de ellos, lo hice de pasada en el Mis canciones de 2018 pero este grupo merece un Mi canción de la semana dedicado a él, un grupo que es fuerza, garra y calma a la vez. Hoy os traigo a Shinova y su Qué casualidad.

Descubrí a Shinova allá por 2016, cuando escuché el tema Volver (cantado a dúo con Rozalén) en una lista de Spotify. Durante un tiempo me limité a escuchar ese tema como algo aislado, sin prestar atención al grupo, pero un día me decidí a bucear y a investigarlo. Y descubrí a un grupazo. Descubrí que Volver, a pesar de que me encanta, no tiene mucho que ver con el resto de canciones del grupo sino que el resto tiene otro aire, mucho más bailable, mucho más cañero (aunque justo la canción que os traigo no es así).

shinova-santander-4627

Qué casualidad es un tema mágico. Ya desde ese punteo inicial y ese traqueteo constante de batería te sumerge, te hace cerrar los ojos y al instante pensar en esa persona, esa persona con la que sientes una conexión increíble y con la que a veces no entiendes cómo demonios has tenido tanta suerte para coincidir con ella en tiempo y en espacio.

Esta canción habla de eso, de las casualidades, de cómo el universo gira de manera que no entiendes pero que parece darle sentido a todo, de ese “algo” en el aire que conecta lo invisible, de los hilos que hay entretejidos sin que podamos verlos, invisibles a los ojos, que parecen moverlo todo.

Y es que, con la cantidad de gente que somos en el mundo, con lo grande que es el pajar, ¿no os parece mágico ser capaces de encontrar la aguja que le da sentido a todo? ¿esa persona que nos remueve por dentro? Parece que, como dice la canción, hay algo en el aire formando puntos neutros para que vidas paralelas se encuentren en el centro, que hay algo asociando direcciones, fechas y nombres, orientando los trayectos hacia el momento perfecto. Y es que, ¿cómo concebirlo de otra manera? ¿De qué otra manera puede suceder, si no lo hace el mismísimo universo, el mismísimo aire que nos rodea, ese engranaje tan grande e invisible?

La canción avanza y llega ese épico final que da justo en el clavo, ese éxtasis que nosShinova-1 lleva en volandas y que nos hace dar mil cabezazos al ritmo de la batería, que nos hace cerrar los ojos, abrir los brazos y cantar a plena voz, porque a veces, solo a veces, esa persona parece llegar en el momento perfecto, cuando más la necesitamos, cuando estamos naufragando y necesitamos un salvavidas que nos saque del mar. Como dice la canción: “es la mano que me alcanza en el último segundo, la bengala que nos salva del silencio más oscuro”.

A veces necesitamos simplemente eso, una persona que, en el momento perfecto, nos dé un poco de luz en el camino de oscuridad por el que pasamos, que nos enseñe el camino adecuado. Repito, que en ese momento y en ese lugar aparezca ESA persona es una maravillosa casualidad, una jugada que solo ha podido ser ideada por el mismísimo universo.

En fin, llamadme incrédulo o mil adjetivos parecidos pero me encanta la idea que transmite la canción, el hecho de que exista algún plan elaborado de manera increíble por el cual todo está entretejido y por el que somos capaces de encontrar a ESA persona. El hecho de que, en general todos tengamos a ESA persona esperándonos en algún lugar del mundo y que aparecerá en el momento más insospechado, cuando más la necesitemos, cuando más nos estemos ahogando.

Lo cierto es que creo que, pensar de otra manera, es tener una visión muy pesimista de la vida.

Como he dicho, apenas llevo un par de años escuchando a Shinova, pero ya está ganando los puntos suficientes como para luchar y entrar en mi top 3 nacional. Quien me conozca bien sabe que hace tiempo que Love of Lesbian, Vetusta Morla y Supersubmarina copan ese podio, pero Shinova, al igual que Nunatak, de los que hablaré otro día, están metiendo cabeza a base de codazos y puede que no tarden mucho en conseguirlo.

Puedo decir que alcanzaron la perfección en su cuarto disco, “Volver”, un largo que es una delicia en su conjunto, un listado de canciones que no decae en ningún momento y que merece la pena comprarse, como hice yo, destacando temazos como el mismo Volver, Doce meses, Viajero o El combate del siglo, aunque, en general, todos los temas tienen una fuerza enorme y tienen las letras cuidadísimas.

Shinovacartas-de-navegacionSu último disco, Cartas de navegación, salió en 2018 y, aunque debo reconocer que al principio me costó digerirlo porque es bastante distinto a Volver, enseguida caí rendido a sus encantos y me enamoré de temazos como Guerra y paz, Expectativas y espejismos, Utopía, En el otro extremo o la canción que da nombre al disco. Considero que este disco no supera al anterior pero creo que, en realidad, no tiene nada que envidiarle.

De este grupo solo me queda verlos en directo, cosa que espero poder hacer este 2019 sin falta, ya que si sus canciones me transmiten esa fuerza en estudio, no quiero ni imaginar qué me transmitirán en un directo. Estoy convencido de que será brutal.

Y con esto me marcho. Espero que disfrutéis mucho con este grupo, si es que no lo conocíais y espero que me podáis seguir recomendando nuevos grupos a descubrir y comentando cuáles son vuestras canciones favoritas, ya sabéis que me encanta explorar nueva música.

¡A seguir escuchando mucha y buena música! 🙂


Shinova es una banda de rock alternativo española originaria de Berriz. Desde su fundación en el año 2008, han publicado cinco discos: “Latidos” (2009), “La Ceremonia de la Confusión”(2011), “Ana y el Artista Temerario” (2014) , “Volver” (2016) y “Cartas de navegación” (2018). El nombre del grupo nace de un juego de palabras entre el fonema “chi”-que deriva en shi- y la palabra“nova”, significando esto “nueva energía”.

En el verano de 2008, Ander Cabello y Gabriel de la Rosa se conocen en unos locales de ensayo de Abadiano y deciden comenzar a hacer canciones para colgarlas en internet, sin más pretensión que la de divertirse y dar rienda suelta a su creatividad. Al poco tiempo, viendo la repercusión de esas primeras composiciones, deciden formar una banda con la intención de llevar su sonido al directo, dando lugar a la primera formación de Shinova, compuesta ésta por Eneko Urcelay (batería), Ander Cabello (bajo), Iñaki Elorza (guitarra), Javier Martín (guitarra) y Gabriel de la Rosa (voz). Dicha formación ha sufrido distintas modificaciones hasta quedarse en la siguiente: Gabriel de la Rosa (voz), Daniel del Valle (guitarra), Erlantz Prieto (guitarra), Ander Cabello (bajo) y Joshua Froufe (batería)

Vía Wikipedia


Letra

Hay algo en el aire / que conecta lo invisible /  como cuerdas trasparentes /que enlazan lo imposible / Hay algo en el aire / que cambia las mareas / anula las distancias / y entrega las respuestas.

Qué casualidad / alguien ha encendido el faro / cuando iba a naufragar / es increíble qué casualidad / coincidir en estos tiempos, en el mismo lugar.

Ahora que por fin lo vemos claro / ahora que en el mapa hemos trazado una cruz / ahora que las puertas se han quebrado /  comprendemos que, si vimos sombra es que
siempre hubo luz.

Hay algo en el aire / formando puntos neutros / para que vidas paralelas se encuentren en el centro / hay algo en el aire / asociando direcciones fechas y nombres / orientando los trayectos hacía el momento perfecto.

Qué casualidad / coincidir en estos tiempos en el mismo lugar.

Ahora que por fin lo vemos claro / ahora que en el mapa hemos trazado una cruz / ahora que las puertas se han quebrado /  comprendemos que, si vimos sombra es que
siempre hubo luz.

Lo he notado entre la brisa de mi tierra natal / desde oriente hasta occidente / brillando entre la gente / que se pierde en esta gran ciudad.

Es la mano que me alcanza en el último segundo / la bengala que nos salva del silencio más oscuro / Qué casualidad / qué casualidad / coincidir en este lugar.

Vía Música.com

Hoy te he vuelto a recordar

Ya no queda nada de aquello que quisimos ser.

Cuando éramos dos simples críos que jugábamos a construir castillos que, finalmente, quedaron en el aire y se esfumaron llevados por un viento que soplaba suave.

Ya no queda nada de todas aquellas promesas que un día escribimos en una hoja de papel.

Ya no existe…

O no la encuentro…

Las olvidé por completo.

Quisimos ser grandes y no llegamos a nada.

Quisimos ser jóvenes eternamente y las arrugas poblaron más nuestra alma que nuestras pieles.

Nos hicimos viejos sin quererlo, nos olvidamos sin sentirlo.

Y hoy…

Hoy te he vuelto a recordar.

Pero no como eres ahora, sino como lo que un día fuimos, como lo que un día prometimos ser.

Dos locos que no podían quererse más.

Imposible.

Quererse tanto y poder olvidarse.

He vuelto a recordar cómo eras antes de empezar este juego.

Porque si recordara cómo eres ahora me volvería loco, o estúpido, más de lo que soy, o las dos cosas a la vez.

No quiero recordarte y tampoco quiero recordarme a mí.

Porque no soy más que un reflejo de lo que fui.

Una mera marioneta de la que no controlo los hilos.

Olvídame.

Olvídate.

Recuerda solo lo que un día fuimos.

Volvamos a ser lo mismo.

¿Lamentablemente, nunca vuelve?

Sé que ahora quizá no merezca estar diciendo esto, que quizá merezco estar en la posición en la que estoy. La vida da muchas vueltas y la última me ha pegado una bofetada. No hace mucho de aquel tiempo cuando nos cruzábamos por la calle y me mirabas con una sonrisa en los labios, cuando tratabas de llamar mi atención y no recibías ninguna respuesta por mi parte, cuando me decías cualquier cosa y yo prácticamente te ignoraba. En aquel tiempo yo tenía otras cosas en mi cabeza, otros objetivos que no me daban bola, otros corazones que no me hablaban y en mi ceguera no podía ver que el único corazón que me hablaba, el único corazón que latía un poco por mí era el tuyo ¡Maldita ceguera!

Ahora han cambiado las tornas, ahora soy yo el que no puede evitar mirarte cuando estas cerca de mí, el que pone excusas para verte dos segundos, el que sonríe de manera irresistible cada vez que alguien dice tu nombre. Ahora por fin he abierto los ojos, estoy sabiendo ver lo que tenía a mi lado y no supe valorar, no supe ver que ya no tenía que buscar a nadie más, que tú eres lo que realmente necesitaba y necesito, te quiero, te adoro, lamentablemente, tu corazón ya no late por mí.

Seguramente merezco todo lo que estoy sufriendo, en su momento no supe valorar lo que podía tener y no quise por eso quizá el destino ha hecho que ahora valore tanto lo que quiero y no puedo tener. Espero que algún día lo que queremos los dos se cruce y podamos estar por fin juntos, que aunque el destino no haga otra cosa que separarnos nuestros corazones se pueden querer al mismo tiempo. Espero que en nuestro caso no se cumpla aquello que dice una canción de cierto cantante colombiano: “porque nunca sabes lo que tienes hasta que se pierde, lamentablemente nunca vuelve”. El tiempo lo dirá…